12 ago. 2012

Entrevista a viajeros: Eduard Balsebre



Desierto del Gobi

Eduard Balsebre es filólogo, escritor, blogger y guía de viajes, habiendo trabajado en proyectos sociales y de cooperación internacional. Comenzó a viajar en los años 80 por Europa y el norte de África, en los años 90 cruzó el Atlántico para conocer desde Alaska hasta Brasil, pasando por América Central donde se enamoró de los pueblos de Chiapas (México) y de El Salvador. Y en los años 2004 y 2005 viajó durante diez meses por el oriente de la Ruta de la Seda, desde Uzbekistán hasta China y Mongolia, donde ha vuelto siempre que ha podido.

Actualmente es autor del blog Viatge a l’Orient y El bloc dels viatges y acaba de iniciar una nueva aventura blogger con la creación de una colección de guías de viaje dedicadas a las ciudades que le fascinan: Samarcanda, Lisboa y Ámsterdam. También en estos últimos años ha colaborado en dos proyectos viajeros: Amu Daria (Asociación para la promoción cultural de la Ruta de la Seda) y Coneguem el Món.


¿Cuál es el primer consejo que le darías a alguien que quiere ir de viaje?

Oler, tocar, oír, probar y mirar… Y más que un consejo me gustaría compartir una pequeña costumbre: cuando acabo de llegar a alguna población, dedico unos primeros minutos a perderme por los alrededores del sitio donde me alojo, deambulando por calles desconocidas, observando, y en un indeterminado instante me detengo intentando percibir ese nuevo mundo, intentando sentir la seducción de sus olores, de las indescifrables palabras de sus habitantes, de los colores que me rodean -¡me encanta!- y poco después ya estoy buscando un puesto callejero donde comer algo y donde poder preguntar como volver a mi hostal…

A veces parece que si no vas al otro lado del mundo no has hecho un viaje…

Como nos recuerda el proverbio chino “todo viaje comienza con un primer paso” así que cualquier destino puede ser el mayor de los placeres. Además, creo que desde tiempos ancestrales el elemento singular del viaje es el “durante” mucho más que el objetivo final. Podemos mirar en la televisión unas imágenes espectaculares, como por ejemplo, las cataratas de Iguazú, y decidir viajar hasta América para verlas en persona, pero más allá de la belleza que nos transmitirán, toda la ruta que realicemos para llegar hasta sus aguas será realmente un cúmulo de aprendizajes y experiencias que en muchas ocasiones serán mucho más trascendentes o determinantes que el fin último del viaje… Y esas sensaciones se pueden obtener tanto paseando por las calles de Barcelona, Granada, Donostia o Madrid, como en la fiesta del modernismo en Canet de Mar o de excursión por la Vall d’Aran.

¿Cuál es tu paraíso cercano?

Cercano, cercano, te diría dos sitios: el atardecer en una tarde de invierno en cualquiera de las playas semivacías de la costa del Maresme escuchando el murmullo de las olas y la Biblioteca Pública Arús en Barcelona, dedicada al movimiento obrero y la masonería, una pequeña y desconocida delicia arquitectónica llena de estanterías de madera que atesoran cien años de la historia de la ciudad. Y un poco más lejos, Tarragona, llena de recuerdos de infancia, Lisboa, Porto, Donostia, Ámsterdam, Salzburg y un pequeño lugar en Escocia llamado Kinloch Rannoch.

¿La consigna a la hora de viajar es: mente abierta y respeto?

Y el corazón abierto… escuchar, observar, sentir… y sobre todo, siempre una sonrisa en los labios.

¿Recuerdas tu primer viaje importante?

Especialmente, recuerdo mi primer viaje de mochilero con 15 o 16 años por Italia; todo un clásico: Roma, Florencia, Pisa y Venecia… ¡todo era fascinante! Sin embargo, seguramente han sido algunos de los últimos viajes en solitario por el oriente de la Ruta de la Seda o por Centroamérica los que más han condicionado mi vida, ya que he tenido la fortuna de poder disponer de tiempo para observar y compartir… Valoro extraordinariamente el hecho de viajar con una ruta prevista pero al mismo tiempo con la flexibilidad de variar en un instante el rumbo.


Mongolia

Aquel que quiere viajar feliz debe viajar ligero (Saint-Exupéry), ¿es así?

Jon Krakauer dijo que “En la vida no se tiene que poseer más de lo que tu espalda pueda cargar” y me gustaría pensar que tanto en los viajes como en la vida cada día me acerco un poco más a este principio.

¿Te consideras un aventurero?

Para nada, lo que me considero es un ser afortunado por poder viajar, un privilegiado por estar vivo y poder viajar y escribir sobre viajes...

¿Viajas solo?

Viajo solo, en pareja, con amigos, guiando grupos… cada viaje es un mundo…, pero los viajes más largos normalmente los he realizado solo. Sinceramente, viajar solo me ayuda a descubrirme a mi mismo y a los demás, a aprender a ser más respetuoso, más tolerante… a ser más libre, reconstruirme, modificarme o transformarme y, al mismo tiempo, a descubrir lo insignificante que soy, lo relativo de la existencia, la belleza y la magia que se esconden en todo ser humano…

¿Crees que todo el mundo vale para viajar solo?

No me lo había planteado antes. Yo mismo hasta que no lo probé realmente no lo sabía y entonces descubrí que me gustaba… De lo que estoy convencido es que todo el mundo disfruta individualmente de esos preciosos instantes de soledad que se ofrecen al estar sentado en la terraza de un tradicional salón de té, acompañado de una humeante taza, mientras la mirada se pierde distraída entre el bullicio de los paseantes.

¿Qué destino te ha impactado de manera especial?

Uffff… difícil, difícil, escoger sólo uno… pero me quedo con un destino muy extenso: la Ruta de la Seda y los países de Asia Central que he visitado (Uzbekistán, Tayikistán, Kirguizistán o Kazakhstan) donde se respira la esencia de esta Ruta, mezcla de pueblos, culturas y religiones que encuentro fascinantes.


Khorog (Tayikistan)

¿Cuál es el pueblo más amable que has encontrado?

Es imposible generalizar, afortunadamente creo que en todas las culturas y pueblos hay seres humanos amables y hospitalarios. Cada nuevo día en Asia Central es una nueva muestra de hospitalidad. Recuerdo con especial cariño, a las familias de Santa Fe en El Salvador que me acogieron como si fuera un miembro más. También mantengo en mi memoria con mucho cariño los momentos vividos en pueblecitos del Kirguizistán, el Pamir (Tayikistán), el Valle de Hunza (Pakistán) o Sichuan (China) donde me trataron fantásticamente o los días vividos en las comunidades zapatistas de Chiapas (México).

Y ¿cuál es tu destino pendiente?

Ahora me seduce especialmente viajar a Islandia. Un pueblo que es capaz de hacer caer a su gobierno, juzgar a sus banqueros, crear nuevos modelos de organización y llamar a esta crisis por su verdadero nombre, robo, se merece mi admiración. Obviamente sin olvidar la belleza espectacular de sus paisajes… También están en cartera las islas de la Polinesia, viajar por la ruta del transiberiano, Turkmenistan o volver al Sudeste Asiático y visitar Camboya.

"…Allà, en el límit de l’horitzó, on s’alçaven les formes nobles i arrodonides de les dunes de sorra que mai em cansava de mirar, més enllà, en un silenci sepulcral, s’estenia el desconegut…”. Sven Hedin


Moltes gràcies, Eduard, per fer-me l’honor de respondre a aquesta entrevista i conèixer així la teva manera de pensar i de viatjar.

15 comentarios:

  1. Una gran entrevista d'una gran viatgera a un gran viatger. Si senyor!
    Felicitats a tots dos!

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  2. Lo adivine !!
    Un gran viajero, pero lo mas importante una bellísima persona.

    Que tu sueño de visitar Islandia se cumpla Eduard y "tráenos" las claves para seguir sus pasos .-

    Un abrazo a los 2.

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  3. genial entrevista
    mis felicitaciones a los dos
    abrazos

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  4. Vaya tipo más interesante y me gusta la frase de Krakauer, pero quizás el consumismo y la pereza nos hacen arrastrar más de lo que podemos.
    Saludos viajeros,

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  5. Mercè. Moltes gràcies per fer-me aquesta entrevista i per la teva amistat !!!

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  6. Cèlia i Enric...

    Gràcies pel comentari.
    Vosaltres sí que sou grans viatgers!!

    Abraçades!

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  7. Sí, Any, acertaste. No puedo dejar este espacio sin entrevistar a personas que admiro, y sabes que Eduard es uno de ellos.

    Besos muy fuertes!!

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  8. Bleid...

    Gracias por pasarte por aquí.

    Abrazos para los dos!

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  9. Paco... tú siempre tan acertado en tus comentarios!

    No recuerdo tenerte enlazado, pero lo arreglo en unos minutos!! ;-)

    Más saludos!

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  10. marc...

    L'Eduard té molt i molt clares les coses.

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  11. Muy buena la entrevista! Palabras sabias y que comparto.

    Un abrazo!

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  12. Maka...

    Te echaba en falta por aquí. Gracias por pasarte!

    Dos abrazos!!

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  13. Hola Mercé, hola Eduard, tots dos “amics virtuals” , tots dos viatgers de debò. Acabe de descobrir esta entrevista feta ja fa temps. És una bonica entrevista i unes respostes que demostren que Eduard trau suc dels viatges, m’agrada quan diu que cada racó s’ha de saber olorar, mirar, palpar…m’agrada quan parla que la filosofia viatgera és portar un somriure allà on s’hi va…tot el que diu és interessant. Això si que és saber viatjar.

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