9 jul. 2012

Viajeras y aventureras de todos los tiempos: Isabelle Eberhart, vestida como un hombre, viajó por Argelia.


Con este título empiezo una nueva sección en este blog, que espero despierte el interés de los lectores.

Para este fin algunas veces me ayudaré de las publicaciones de Cristina Morató, periodista, viajera y fotógrafa, autora del libro Viajeras intrépidas y aventureras (Plaza y Janés, Barcelona, 2001) y de Pilar Tejera, historiadora, diplomada en egiptología, viajera, creadora del portal Mujeres Viajeras, y una de las primeras personas en publicar un artículo sobre mi para su portal.

No solo los hombres han sido viajeros aguerridos y aventureros. Hay un número sorprendente de mujeres que, por unas razones u otras, emprendieron grandes y largos viajes por tierras desconocidas, asombrando a la sociedad de su época, aunque la inmensa mayoría han sido silenciadas y olvidadas por una historia escrita por los hombres, -nos dice Cristina Morató.

Mujeres que se enamoraron de la selva, del aire, del desierto. Persiguieron su sueño sin complejos, arriesgando la propia vida, dejando muchas cosas atrás. La historia de estas mujeres nos enseña que es posible hacer más de lo que imaginamos, y que la felicidad puede estar en una noche estrellada africana o en una cabalgata entre las dunas.

No voy a seguir un orden cronológico en la aparición, en la escena de la Historia, de estas mujeres. Una de ellas me tiene el corazón robado desde hace un par de décadas, cuando conocí su historia cabalgando sobre las dunas del Sahara argelino, y ella tendrá el honor de abrir este nuevo apartado.

Isabelle Eberhardt nació en Ginebra (Suiza) el 17 de febrero de 1877. Hija de una aristócrata rusa luterana y de padre armenio, anarquista y ex sacerdote, Isabelle era una joven que rechazó la moral europea convencional a favor de su propio camino.


En 1898 su hermano Agustín se unió a la Legión Extranjera francesa y lo destinaron a Argelia. Esto despertó el interés de Isabelle por oriente y empezó a estudiar árabe.

Su primer viaje lo hizo con su madre en 1897, considerando la posibilidad de iniciar una nueva vida en Argelia toda la familia, hecho que no pudo ser ya que su madre murió al poco tiempo de llegar

Convertida al Islam, Isabelle se unió a los musulmanes locales en la lucha violenta contra el dominio colonial francés, en cuyas tropas estaba su hermano Agustín. Con el nombre de Si Mahmoud Essadi y vestida como un hombre, viajó por Argelia con una libertad que de otra manera no hubiera podido experimentar.


En sus viajes llegó a estar en contacto con la hermandad sufí Qadiriyya, muy involucrados no sólo en ayudar a los pobres, sino en la lucha contra las injusticias del régimen colonial francés.

Por el día mantenía reuniones con místicos sufíes y por la noche frecuentaba los prostíbulos, en los que se dedicaba a observar a los hombres, amparada en su disfraz masculino. Fumaba kif y bebía alcohol, a pesar de haberse convertido al Islam, y tuvo numerosos amantes europeos, turcos y árabes.

Fue corresponsal de guerra en Orán, escribió varios libros y artículos en periódicos franceses y se casó en 1901 con un soldado argelino, Slimane Ehnni. Pero no dejó de viajar por Argelia viviendo auténticas aventuras.

Se está estudiando y documentando su estancia en Puigcerdá, invitada por Artajerjes Cerdán, incansable viajero, al que derivó hacia el mundo oriental.

21 de octubre de 1904. La crecida de los oueds (ríos) Sefra y Mulen, que convergen en el Aïn Sefra –especie de embudo rodeado de altas montañas-, arrasa campos, arranca de cuajo árboles, arrastra entre sus turbias aguas rebaños y entierra para siempre a una treintena de personas. Entre ellas, Isabelle Heberhardt o, si se prefiere, Mahmud Saadi, Nadia, Mariam…, tales fueron los nombres que "travistieron" a esta mujer apasionada del infinito misterio del desierto.


Después de una larga separación de su marido, él regresa e Isabelle alquila una casa para la ocasión. Ésta, construida completamente de barro, se desploma con la pareja en su interior, durante la inundación. Eberhardt se puede escapar, pero al ver que su marido no sale, nada entre las turbias y amarillentas aguas para rescatarlo y ella es la que fallece. Está enterrada en Aïn Sefra según el rito del Islam. Su marido, Slimane Ehnni, falleció en 1907.

Isabelle muere en un diluvio en medio del desierto, dando su vida para salvar a alguien del que había pasado largo tiempo alejada. Solamente tenía 27 años. Supo ser ella misma, tanto en su vida como en sus escritos, a contratiempo y a contracorriente.

Cuando se retiraron las aguas, parte de su diario fue recuperado. En él se documentan los últimos cuatro años de su vida y de sus aventuras por el norte de África.

Recomiendo la lectura de Dans l'Ombre chaude de l'Islam, publicado en 1906; País de arena, los relatos argelinos de Isabelle, editado en Ediciones del Oriente y del Mediterráneo, e Isabelle Heberhardt, de Eglal Herrera, publicado por la editorial Circe.


27 comentarios:

  1. Interesantisimo inicio de sección en este blog.
    Historias de mujeres valientes, que las hubo, las hay y las habrá siempre.
    Mi saludo lleno de besos.
    Anna J.R.

    ResponderEliminar
  2. Anna, m'agrada que trobis interessant la nova secció.

    Et dec moltes visites al teu blog. Espero que no m'ho tinguis en compte!!

    Molts petons i abraçades per a tu.

    ResponderEliminar
  3. Interesante esta nueva sección.
    Además comienzas con la vida de alguien totalmente desconocida para mí. Un pena su muerte (tan joven como era).
    Un saludo ;)

    ResponderEliminar
  4. Gracias, Helena, me animan comentarios de personas como tú, que me mereces todos mis respetos.

    Saludos!

    ResponderEliminar
  5. Muy buena idea Mercè y muy interesante. La verdad es que la vida de los viajeros del siglo XVIII y XIX nos deja bien claro lo fácil que lo tenemos nosotros ahora para viajar.
    Y más aún las mujeres que demuestran que el valor y las ganas de conocer nunca han sido exclusivas de los hombres

    ResponderEliminar
  6. La verdad, JAAC, es que llevo varias semanas pensando qué podía hacer con el blog, cuando no tengo relatos de mis viajes, y creo que ésta ha sido una buena idea, como bien dices.

    Está dedicado a las mujeres, porque ellas han sido las menos referenciadas cuando se habla de "exploradores y aventureros": Marco Polo, Stanley, Burton...

    Un saludo!

    (Me gustaría saber la opinión de Sara)

    ResponderEliminar
  7. Super interesante tu nueva sección en el blog! Devoré el libro de Cristina Morató y tengo pendiente su reseña en mi blog.

    Las vidas de esas mujeres son realmente dignas de admirar.

    Saludos

    ResponderEliminar
  8. Bueno, he aquí un hombre que opina en una nota netamente 'feminista', lo cual no lo digo con ironía, todo lo contrario.
    Qué bueno Ma.Mercé, que rescates a tú manera la vida de éstas valientes y pasionadas aventureras, no me cabe duda que fueron las mujeres las que ofrecieron otra mirada sobre ése mundo que descubrían y, como muchos de sus colegas masculinos, parece ser que el destino de grandes aventureros en una época sólo estuvo reservado a los que provenían de las clases 'más acomodadas'...

    Saludos, pues continuaré, si tú me lo permites, aprendiendo sobre la vida y las historias de éstas mujeres.

    También sería muy interesante que, entre ésas historias, incluyas a la gran, enorme, Josephine Baker, una artista que bien merece figurar en las páginas de las grandes aventureras del siglo XX!

    Saludos!

    ResponderEliminar
  9. Hola Mª Merçe: m'agrade aquesta nova serie que encetes avui, amb la biografia de la dona suisa. Si ara ja es d'admirar quan una
    dona viatje per tots els recons de mon inhospits i dificils, com deuria de ser abans amb el mitjans que hi havie al seu abast,
    i mes a més tan jove!!!
    Molt interessant. Ho seguiré,
    un record molt carinyós.

    ResponderEliminar
  10. Creo que ha sido el placer de leer a Cristina Morató lo que me ha animado a publicar sobre estas valientes mujeres.

    A ver si haces tu reseña y puedo leerla.

    Saludos!

    ResponderEliminar
  11. Gus, ya sabes que ésta es tu casa; no has de pedir permiso para entrar, pues tienes las puertas abiertas.

    ¿Josephine Baker, aventurera? Habré de informarme! Sólo la conocía en su maravillosa faceta de cantante, apareciendo con esos increíbles vestidos y plumas.

    Un saludo y gracias por estar siempre por aquí.

    ResponderEliminar
  12. Montserrat, era impossible que no t'agradés aquesta nova secció. Tu que ets una persona que sap moltes coses i encara vol saber més!!!

    Potser faré una publicació setmanal.
    T'espero per aquí.

    Abraçades!!

    ResponderEliminar
  13. Gran idea! Leeremos esta nueva sección con interés. Sigue así! saludos,

    ResponderEliminar
  14. Gracias, Auro, por tu visita y comentario.

    Saludos (africanos)!

    ResponderEliminar
  15. Genial entrada i molt bona idea
    petons

    ResponderEliminar
  16. Moltes gràcies, Bleid!!

    Petons i abraçades als dos!

    ResponderEliminar
  17. Me gusta esta idea !!!
    Muchos besitos

    ResponderEliminar
  18. Me gusta que te guste, Any.

    Más besitos!

    ResponderEliminar
  19. Nos gusta la sección de viajeros históricos! Genial inicio Mercè! Te seguimos

    ResponderEliminar
  20. Nos encanta esta sección de viajeros aventureros Mercè!
    Un abrazo
    Marta y GerardWww.dandolelavuelta.com

    ResponderEliminar
  21. Hola, Marta i Gerard, benvinguts!!

    Us he publicat els dos comentaris, doncs encara que s'assemblen són "diferents".

    Justament tinc el vostre blog "guardadet" per mirar la vostra info d'Equador, on viatjaré a primers d'any.

    En seguim les passes!

    Abraçades!

    ResponderEliminar
  22. M'ha encantat Merce!! :-) M'agrada com escrius :-)

    ResponderEliminar
  23. Gràcies, Madame..., malgrat no saber qui ets!

    ResponderEliminar
  24. Qué bueno tropezarse con estas historias. Es como sentarse con las piernas cruzadas a escuchar que nos cuentes cada anécdota vivida por esos personajes. Interesante la vida de Isabelle y triste su final. Hace tiempo, me encontré en un libro una crónica que una viajera llamada Ruth Robertson escribió sobre su travesía al Salto Ángel, en Venezuela. Mi sorpresa fue que fue la primera mujer en desandar esta ruta que es la misma que hoy se sigue para poder visitarlo. Leer eso despertó más mi curiosidad, por eso aprecio mucho que se te haya ocurrido abrir esta sección y nos muestres otras vidas, tan o más aventureras que las que nosotros mismos intentamos tener.

    ResponderEliminar
  25. Muchas gracias, Adri, por tu comentario.

    Buscaré datos de Ruth Robertson; a ver si le hago un pequeño homenaje.

    Un fuerte abrazo!

    ResponderEliminar
  26. Esta secció que s'inicia amb este post m'encanta. No sóc cap aventurera, simplement gaudeisc viatjant i ho faig quan puc, m'agrada saber per on vaig i m'agrada conéixer la realitat que per uns dies visc. Estes dones són exemple de coratge per trencar motlles, per no voler quedar-se entre les quatre parets on estaven destinades. Mariló Sanz Mora.

    ResponderEliminar
  27. Mariló, agraeixo de tot cor les teves paraules i més venint d'una dona amb coratge i, a més, escriptora.
    Abraçades!

    ResponderEliminar

Si quieres, deja un comentario. Te responderé a la mayor brevedad posible.
¡Gracias!

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...