4 jun. 2012

Camboya: Bang Lung (Ratanakiri)


La mayoría de viajeros usan Stung Treng -paso fronterizo cercano a las 4.000 islas-, para dirigirse a Siem Reap o Phnom Pehn. Nosotros, en cambio, preferimos tomar una ruta alternativa y nos dirigimos hacia Bang Lung, una ciudad situada en la remota región de Ratanakiri, al noreste de Camboya, uno de los lugares más bonitos, más auténticos y dónde menos turistas se pueden encontrar en este país.


Ratanakiri se convirtió en una provincia del Reino de Camboya en 1960 bajo el reinado del rey Norodom Sihanouk. Las palabras "Ratanak Kirí" se traducen del Idioma khemer como "Lugar de gemas y montañas".

Provincia poco poblada -famosa por su singular belleza natural y riqueza de los recursos naturales- constituye una impresionante gama de características físicas, ambientales y etnológicas. Bosques, montañas y tribus componen esta provincia cuya capital, Bang Lung, fue escogida en 1979 para reemplazar a Voen Sai.


La carretera que nos lleva hasta Bang Lung es de tierra roja, bordeada de una exuberante vegetación y suaves colinas. Se ve gente cultivando los arrozales y las casas de los pueblos son de madera sobre pilotes de cemento o madera, guardando en este espacio los aperos de labranza y los bueyes, vacas, cerdos o gallinas.




En bicicleta, que es uno de los medios de transporte más cómodo y autónomo, hacemos los 5 Km. que nos separan de Boeng Yeak Loam, el lago más bello de Ratanakiri, formado por una erupción volcánica hace casi 4.000 años. Tiene unos 50 m. profundidad, y 800 m. de diámetro, con un sendero alrededor del lago de 2.500 metros.


Fuente: WKP

A 2 Km. al oeste de Bang Lung se alza la Montaña Eysei Patamak (Phnom Eysei Patamak). A sus pies se encuentra el Wat Isana Rattanaram, donde los aldeanos vienen a rezar.

En lo alto de Eysei Patamak, un inmenso Budha Reclinado (Rah-Tahn-Ah-Rahm), dirige su mirada hacia el bellísimo paisaje que lo rodea: verdes montañas y campiña.


Fuente: Andy’s Cambodia

La provincia de Ratanakiri tiene gran cantidad de cascadas y ha sido algo difícil decidir cuál íbamos a visitar y concluimos ir a una muy cercana, Cha Ong.

Desde su nivel superior, el agua fluye por una pequeña abertura antes de caer 25 metros al nivel inferior. Unas pasarelas de madera conducen a los visitantes a la parte inferior de la cascada, donde se puede contemplar la caída del agua.



Ciertamente, Bang Lung es un lugar con mucho encanto. Sus polvorientas calles están llenas de gentes sonrientes, de puestos de comida, de pequeños comercios y de establecimientos en los que se ofrecen todo tipo de excursiones y servicios de recreo.



Y, cómo no, nuestros pasos se dirigieron un día -a las 5:30 de la mañana- hacia el mercado para ver cómo llegan los vendedores de los diferentes poblados cercanos y se instalan para vender sus productos; muchos, desconocidos para nosotros.


Sorprende ver a niños -hijos de los comerciantes- vestidos con impolutos uniformes, desayunando a esta hora antes de ir al colegio.


Ratanakiri guarda muchos secretos. Sus bosques, en la frontera con Vietnam, son el hogar de varias tribus. Estas personas han tenido poco contacto con el resto del mundo y han mantenido gran parte de sus tradiciones, como el animismo.

Teníamos muy buenas referencias de la agencia DutchCo, regentada por una pareja de holandeses, con empleados camboyanos, y pasamos una jornada de trekking con ellos.

Durante casi una hora y en un 4x4 llegamos a Kachon donde nos espera una lancha que, remontando el río Tonle San durante 40 minutos, nos deja en Kachah, una aldea habitada por la etnia Tampuan.




La vida en la aldea transcurre como sus habitantes dicen que siempre transcurrió, igual hoy que ayer y quizás que mañana, con una distribución de las tareas marcada por el sexo.



Las mujeres se encargan de los hijos, de la leña y del agua, lo que a veces supone una caminata de kilómetros, una función que asumen desde niñas y que desempeñan hasta que el cuerpo les aguante.


Apenas hay puntos de agua potable, salvo si alguna ONG ha construido una fuente. Para obtener agua limpia, las mujeres -y niñas- hacen un hoyo cerca del cauce del río; allí, en el fondo, está el agua filtrada del río con la que llenan bidones y botellas.


Los hombres distribuyen sus quehaceres entre la construcción de las viviendas, la caza, el cuidado de los campos de arroz y la tala de árboles.



Normalmente las casas tienen forma rectangular, levantadas sobre pivotes de madera. Las paredes, suelo y techo están hechos con cañas de bambú tejido y las puertas pueden ser de tablones de madera.


Aunque hay algunos tampuan ricos, que se construyen las casas enteramente de madera con planchas de acero en el techo y que destacan sobremanera.


La dieta se compone enteramente de arroz, complementada con algunas verduras cocidas y pescado. Comen gallina, cerdo o búfalo de agua, cuando han formado parte de un sacrificio animista. Algunos niños, que son los que más hemos visto, se les ve con síntomas de desnutrición.


Creen que los espíritus malignos persiguen su día a día, y la violación de las órdenes del espíritu del mal causa las enfermedades. Si alguien enferma, se confía la recuperación del interesado al sacrificio de una gallina; si empeora, un cerdo; y si el caso es mortal de necesidad, un búfalo.

Otra de las idiosincrasias de esta etnia es que entierran a sus muertos en cementerios decorados con tótems, algo muy poco frecuente en el sudeste asiático.


Nos enseñaron la vacía escuela. El maestro tenía que venir de otra población y, al pagarle poco sueldo y gastarlo casi todo en el transporte, había decidido dejar a los niños de Kachah sin clase, y trabajar en una ciudad donde le pagaban mejor sueldo.

Comentaron que los niños están tristes por no poder acudir a clases y que la escuela más cercana está a muchas horas de distancia.




A los habitantes de esta zona de Camboya el dolor les sigue atenazando en su día a día. Al estar justo al lado de Vietnam fue refugio de los que se escapaban de las bombas lanzadas por la aviación de los Estados Unidos, durante la guerra de Indochina (1964-1975). Más de una bomba fue a parar a las aldeas camboyanas.


Los seis días pasados en Bang Lung se acababan y teníamos que seguir ruta.

20 comentarios:

  1. Mercé, jo em vaig quedar amb moltes ganes d'anar a Ratanakiri. Però a la època que hi vam anar, estava anegat. Quan torni a Cambodja, m'encantaria anar-hi. Quins paisatges tant macos!

    I la etnia tampuan m'ha sorprés molt i també m'ha fet molta pena que els nens estguin desnutrits i sense escola..

    Ja era que escriguessis algo de Cambodja ;)

    Petons!!

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  2. Carol, puc dir que va ser la millor experiència de tot el viatge.

    Prometo que publicaré més sovint ;-)

    Molts petonets!!

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  3. Preciosa entrada Mercè

    Realmente Camboya es un pais unico, a veces un tanto oscuro y gris, especialmente en la capital y alrededores, pero que tiene lugares tan alucinantes como Ratanakiri, Mondulkiri etc...

    una abraçada

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  4. Realmente, Bleid, todos los que hemos estado en Camboya regresamos diciendo que es un país inolvidable, ¿verdad?

    Lástima que haya tanta pobreza!!

    Una altre abraçada per vosaltres!

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  5. Uff.. me ha impresionado el tema de la escuela... Que lástima!

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  6. Henar...

    Si hubieras visto la cara de los chavales... se les veía con tantas ganas de tener maestro y acudir a clase!!!

    En fin, ya sabemos que, por desgracia, no es el único lugar dónde ocurren estas cosas.

    Un beso!

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  7. Dan ganas de coger el petate e irse allí a dar clase... (lo malo, aprender el idioma... :S)

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  8. Pues me da más palo los bichitos (léase cucarachas, escarabajos... insectos, en general), que hincar los codos y oídos para aprender el idioma.

    Ufff, es que no puedo con esos "compañeros" de muchos viajes!!

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  9. Simplesmente adoramos amiga! Como já te dizemos estamos quase de partida para o Sudeste Asiatico e tem sido uma delicia ler os teus posts sobre esta tua fantastica viagem :)
    Beijinhos

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  10. Anabela y Alexandre...

    Gracias por estar siempre comentando y visitando mi blog.

    Camboya y Laos, son dos países maravillosos, dónde disfrutaréis de paisajes, personas, olores y sabores.

    Nunca olvidaré mi viaje a esos dos países!!

    Beijinhos para você!!!

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  11. Que maca aquesta regió, si anem pel sud-est asiàtic, pot ser ens deixéssim caure per allí.

    Petons!!

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  12. Núria, Lluís...

    Si hi aneu ho gaudireu de veritat.

    Molts i molts petons!!

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  13. Como siempre me quedo con la boca abierta con tus destinos. Saludos viajeros

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  14. Hola Ma.Mercé! Me pregunto si no te molesta que te escriba en castellano? JAJAJA. Me ha gustado mucho recorrer ésos paisajes y ésas aldeas de tú puño y letra. Tú relato me ha resultado muy clarificador y dinámico, con una imágenes que grafican muy bien lo que nos cuentas... ya sabes que me gusta tú visión 'social', 'humana' del mundo (aunque parezca redundante, mucha gente parece lejana al mundo que visita...), así que seguiré atento a tús próximas entradas!

    Saludos cálidos!

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  15. Paco...

    Cierra la boca, no vaya a ser que te entre un elefante volador! ;-))

    Un saludo!!

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  16. Cher Gus...

    Si tu veux tu peux écrire en Français. Je n'ai pas de problème!!

    Mille des grâces par tes mots qui m'encouragent à continuer de voyager et d'écrire.

    Otro saludo para ti.

    PS. Disculpa si hay faltas; hace muuuucho que no escribo en francés!

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  17. Muy bonito post y fantásticos paisajes que visitastes!! Que ganitas tengo de ir.
    Muy buenas fotos, sobre todo la de la niña, vata gente y que lindas sonrisas!!
    Gracias por compartir esta bonita ruta con nosotros!!

    Un saludo!!

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  18. Sí, Octavio, los paisajes y las personas fue lo más valioso de este viaje.

    Saludos para ti, también!

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  19. que maravilla de lugares!! La pena que me da es que no voy a tener tiempo de recorrerlos todos!! Un abrazo

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  20. Fran, Camboya no se va a ir de ahí, así que si no los ves este año, los verás otro!!

    Alguno de nuestros "amigos tuiteros" han ido hasta tres veces!!

    Otro abrazo!

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