15 may. 2010

Jerusalén: Iglesia de la Asunción, Muro de las Lamentaciones


Palestina ( فلسطين , Falasṭīn, en árabe), está oficialmente declarado como Estado de Palestina.

El 29 de noviembre de 2012, la Asamblea General de Naciones Unidas adoptó la Resolución 67/19 (proyecto de resolución A/67/L.28) en virtud de la cual concedió a Palestina la condición de «Estado observador no miembro» de la organización, reafirmando además el derecho del pueblo palestino a un territorio bajo las fronteras definidas antes de la Guerra de 1967. Esta resolución no implica aún la admisión de Palestina como miembro pleno de la organización, pues para ello se necesitaría de la aprobación del Consejo de Seguridad, en el cual Estados Unidos se opone.


En verde oscuro, países que reconocen al Estado de Palestina
Atribución: Gadren - Fuente: Wikimedia Commons

Desde un punto de vista geográfico, Palestina es el nombre que recibe el territorio comprendido aproximadamente entre el mar Mediterráneo y el valle del río Jordán (de oeste a este), y entre el río Litani y el desierto del Négev -sin incluir el Sinaí (de norte a sur).

La región recibió este nombre durante la dominación del Imperio romano; concretamente a partir del año 135, para formar la nueva provincia de Syria Palæstina, con el fin de completar la disociación con Egipto. Desde entonces, y hasta la creación del Estado de Israel, la región fue siempre llamada Palestina, y constituyó por sí misma una unidad política independiente, como el Reino de Jerusalén durante las Cruzadas. Actualmente su territorio está ocupado por Israel.

Dadas las aspiraciones incompatibles entre sionistas y palestinos, las Naciones Unidas adoptaron en 1947 una resolución no vinculante (Resolución 181), que recomendaba la partición de Palestina en dos Estados independientes: uno judío, que ocuparía el 56% del territorio palestino y un Estado árabe que ocuparía el territorio restante que, aparte de incluir Galilea Superior, Galilea Occidental y la Franja de Gaza, contenía el área que en inglés pasó a llamarse "West Bank" y que se conoce con el nombre de Cisjordania.


Cisjordania

Cisjordania sigue parcialmente bajo administración militar israelí y parcialmente bajo la Autoridad Nacional Palestina (ANP). Actualmente el 62% de Cisjordania está bajo control israelí total. A finales de 2010, todavía había 99 puestos de control israelíes y 505 obstrucciones de varios tipos en carreteras, que dificultan la libre circulación de los palestinos en Cisjordania.

Hay más de 200 asentamientos israelíes, que las autoridades israelitas reagrupan junto con las áreas militares bajo su control, con el nombre de "Área de Judea y de Samaria". Según estimaciones publicadas en el "CIA World Factbook", el número total de colonos israelíes en Cisjordania era de 341.400 personas en 2012, y 196.400 personas en 2011, en Jerusalén Este, conquistada por Israel en la Guerra de los Seis Días, en 1967 y anexada formalmente en 1980.


En Cisjordania residen 886.716 refugiados registrados; una cuarta parte vive repartida en 19 campamentos, y otros muchos lo hacen en las ciudades y en los pueblos.

(Texto extraído de diversas fuentes)

Desde Nazaret vamos a Jerusalén en autobús y, al llegar, un taxi nos lleva hasta el Jerusalem Panorama Hotel, situado al exterior de las murallas, en el barrio árabe Ras al-Amoud y en la cima del Monte de los Olivos.


Dejamos el equipaje y nos disponemos a hacer las primeras visitas de una de las ciudades más antigua del mundo, fundada por la tribu cananea de los jebuseos durante el tercer milenio antes de Cristo. Los hebreos la conquistaron en tiempos del rey David y la transformaron en capital de su reino. Fue la ciudad de Abraham, de David, de Salomón, de Nabucodonosor, de Herodes el Grande y el escenario de la condena, muerte y resurrección de Jesús.

Bajando el Monte de los Olivos alcanzamos el Valle de Cedrón donde se levanta la Iglesia de las Naciones, situada en el Huerto de Getsemaní, que no podemos visitar por estar cerrada y lo haremos en otro momento.
En los terrenos del Huerto de Getsemaní está la Iglesia de la Asunción con la Tumba de la Virgen María, que se halla en la cripta de la iglesia. Ésta es de origen bizantino y fue reconstruida por los cruzados en la Edad Media (siglo XII). Actualmente se encuentra dividida entre las iglesias ortodoxas griega y armenia. A pesar de que hay opiniones teológicas diversas sobre el lugar de la muerte y la tumba de María -hay quienes dicen que fue en Éfeso-, este lugar es visitado por millones de peregrinos.



Por Jericho Road se llega hasta Bab al-Asbat (Puerta de los Leones), una de las siete que encaminan hacia la Ciudad Vieja. Es la puerta por la cual los paracaidistas israelíes entraron a la Ciudad Santa durante la Guerra de los Seis Días en 1967. Es la única abierta en la muralla oriental y una de las originales de la muralla que rodeaba la ciudad en el siglo XVI. El acceso desemboca en la Vía Dolorosa, donde empiezan las Estaciones del Vía Crucis.


Parece una amarga ironía que a esta ciudad se le llame "Ciudad de la Paz". Desde hace más dos mil años no ha habido paz en Jerusalén, la ciudad en la que aconteció la pasión, muerte y resurrección de Jesús. En ningún lugar santo del mundo han corrido tantos ríos de sangre como aquí. En ningún lugar se ha luchado con tal ardor, se ha odiado tan profundamente como en esta ciudad enclavada en las grises colinas rocosas de las montañas de Judá.

A partir de los tiempos de Jesucristo, la ciudad ha sido conquistada once veces y destruida totalmente cinco; mas sus ruinas siguen guardando los recuerdos del pasado. Aunque es difícil descubrir bajo la actual Jerusalén la ciudad de Jesús, no puedo dejar de sentir la descarga espiritual que me produce, a pesar del ajetreo comercial junto a los Lugares Santos, que toma -no pocas veces- formas repulsivas, según mi modo de ver.


Es considerada una ciudad sagrada para las tres mayores religiones monoteístas: para los cristianos, es el lugar donde Jesús predicó sus enseñanzas y donde fue crucificado; para los musulmanes, es el lugar desde donde Muhammad ascendió a los cielos y para los judíos, es el lugar donde el rey David estableció la capital del Reino de Israel y donde su hijo, el rey Salomón, construyó el Primer Templo, en el que se guardaba el Arca de la Alianza y hacia donde deben dirigirse las plegarias.

La ciudad amurallada -declarada por la UNESCO Patrimonio de la Humanidad en 1981- está dividida en cuatro barrios: cristiano, árabe, armenio y judío. No es fácil saber cuándo se pasa de un barrio a otro; sin embargo, con un poco de observación, adviertes que en las tiendas del barrio judío no venden símbolos religiosos ni identificativos árabes ni cristianos.

Paseando por un enjambre de estrechas y empinadas callejuelas, donde es arduo orientarse incluso con un plano, llegamos hasta una barrera donde militares judíos nos revisan la bolsa, nos piden los pasaportes y pasamos por el arco de metales para acceder al Muro de las Lamentaciones, el lugar más importante para los judíos, pues es el último remanente del templo judío construido por Herodes sobre las ruinas del Templo del rey Salomón. El Templo fue edificado en el lugar en el que, según la tradición judía, Abraham iba a sacrificar a su hijo Isaac y del que sólo queda este trozo de muro levantado con grandes piedras.



Los sábados y días de fiesta judía, hombres de largas barbas -con sombrero, tirabuzones en el lugar de las patillas y completamente vestidos de negro- besan las piedras llorando la destrucción del templo y, entre ellas, colocan papelitos con peticiones para que lleguen a las manos de Dios. Pero… no solamente están los hombres vestidos de negro que ya había visto en televisión; también observamos que hay jóvenes, niños y alguno con discapacidad psíquica, vestidos de esta manera.


Las mujeres tienen un sitio reservado para orar en el Muro. Ellas -la mayoría con la cabeza cubierta por un pañuelo o gorro, faldas por debajo de la rodilla y manga larga-, se acercan a las piedras milenarias para orar y dejar también -entre las grietas- papelitos bien doblados, con oraciones o peticiones.


Al caer la tarde, la Ciudad Vieja se llena de soldados israelíes, fuertemente armados, patrullando, cerrando los accesos al barrio árabe y apostados en los terrados de los edificios.


Ya de noche, sólo se oyen nuestros pasos cuando tomamos el camino de regreso al hotel.


No hay comentarios:

Publicar un comentario

Si quieres, deja un comentario. Te responderé a la mayor brevedad posible.
¡Gracias!

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...