18 sept. 2008

BORNEO (III): Isla Selingan, Sukau, Cuevas de Gomantong


Anterior: BORNEO (II): Sandakan, Sepilok


Día 4.- A 40 Km. al norte de Sandakan, en el Mar de Sulu, la Isla Selingan (Pulau Selingan, en malayo) es uno de los más importantes lugares del mundo donde desovan y crían las tortugas verdes. Cada noche, de los 365 días del año, se acercan a la orilla para dejar sus huevos.



Un mes antes de empezar el viaje, hicimos la reserva con la empresa Crystal Quest la cual es la encargada de facilitar el acceso y estancia por una noche en la isla.

A las ocho de la mañana nos presentamos en el muelle donde la empresa tiene las oficinas y desde donde zarpa el barco que, durante una hora de navegación, nos lleva hasta la isla. Desembarcados nos asignan el lodge donde pernoctaremos y salimos a dar una vuelta por un diminuto paraíso con árboles tropicales, playa de fina arena blanca y en la que aprovechamos para darnos un baño en las cristalinas aguas del Mar de Sulu.




Está anocheciendo. Los rangers no permiten que nadie esté en la playa a partir de las 18:30, ya que cuando la noche cae sobre la isla y en cualquier momento, podremos asistir al plato fuerte del día: la llegada de las tortugas para desovar.

Las horas pasan lentamente. En silencio, sentados en la oscuridad, estamos atentos al mínimo ruido procedente de la playa; mientras, los rangers, linterna en mano, pasean por la playa.

No sabemos cuando llegarán, porque no hay hora fija hasta que, sobre las diez y media de la noche, dan el aviso de que hay una tortuga en la arena. El ruido que hacen con las aletas para hacer un hoyo donde desovar, es impresionante; sencillamente impresionante.

En silencio vamos al encuentro de la tortuga. La pobre hace tremendos esfuerzos al poner los huevos del tamaño y textura de una pelota de ping pong, mientras nosotros, a su alrededor, intentamos hacer fotos alumbrados sólo por la tenue luz roja de una linterna. Inmediatamente el ranger los va cogiendo y los deposita en un cubo. Una vez finalizada la puesta, obligatoriamente, hemos de salir de allí y dejarla tranquila.




Acto seguido nos dirigimos al hatchering (incubadora). En un agujero en el suelo con arena nueva, limpia y libre de bacterias, el ranger, deposita cuidadosamente los huevos, los cubre con la arena y, a modo de protección contra depredadores, lo rodea con una tela metálica.


Aquí hay decenas de nidos con huevos en periodo de incubación. En un lateral, cubierto por una techumbre, hay muchos más. El motivo por el que algunos están a la sombra es que al tener menor calor la cría será macho. Y a pleno sol, será hembra.

Después de depositar los huevos a buen recaudo cogen las crías, cuyo huevo ha eclosionado durante el día, para su liberación y regresamos a la orilla de la playa. Con esmero vuelca sobre la arena el recipiente donde están decenas de tortuguitas. Rápidamente e instintivamente, mueven sus pequeñas aletas e intentan llegar hasta el mar; a otras, desorientadas, el ranger las ayuda a alcanzar el agua.


Esta noche han visitado la playa 16 tortugas de las cuales algunas habrán desovado y otras no. La que hemos visto ha puesto 90 huevos. Y 70 han sido las crías que hemos visto liberar. Las que sobrevivan a las duras condiciones del mar y a los depredadores, cuando sean adultas volverán a la misma playa que las vio nacer, para continuar el ciclo.

La experiencia vivida, desde la espera a que arriban las tortugas, pasando por la puesta, enterramiento de los huevos y liberación de las crías, ha sido todo un conjunto de emociones difícil de olvidar.

Día 5.- A las nueve de la mañana está a las puertas de nuestro alojamiento, en Sandakan, la furgoneta de la agencia, North Borneo Safari, con la que hemos contratado las excursiones de hoy.

A 100 Km. de Sandakan, las Cuevas de Gomantong -situadas en colinas de caliza alrededor del bajo Kinabatangan- se han hecho famosas por la cantidad de nidos comestibles, hechos con la saliva de los pájaros que aquí albergan. Estos nidos son conocidos por sus propiedades medicinales entre la comunidad china local y se recolectan con instrumentos y escaleras de ratán y bambú, disponiéndolos en escaleras que cuelgan más de 30 m. por encima del suelo de la cueva. Después de la recolección -entre Febrero y Abril, y entre Julio y Septiembre-, los nidos se sumergen en agua para quitarles el barro y las plumas, dejándolos limpios. Luego se venden a la comunidad china local o se exportan a muchos lugares del mundo: hasta 2000 dólares por kilo se han llegado a pagar. La recolección está rígidamente controlada por un sistema de licencias.



Tras pagar la correspondiente entrada que, por cierto, es bastante cara, entramos en el recinto. Junto a la cueva hay las cabañas donde viven los recolectores; los hombres que se encaraman hasta el techo para coger los nidos.

La cueva está a oscuras, por lo que tenemos que alumbrar con una linterna el camino: una plataforma de madera resbaladiza por la espesa capa de guano que la cubre y en donde campan a sus anchas millones de cucarachas, que no sólo se alimentan del guano sino de las aves muertas que caen del techo de esta altísima gruta. Hay que caminar muy lentamente, pues en caso de resbalar tampoco te puedes asir en la barandilla y mucho menos apoyarte en las paredes. ¡Todo está infestado de cucarachas!


Como protagonistas de una película de terror vamos avanzando hacia el interior, mientras sobre nuestras cabezas vuelan miles de pájaros y murciélagos. El entorno es repugnante, más aún cuando el hedor que desprende el guano es tan intenso que nos remueve el estómago. ¿Por qué se nos ha ocurrido pasar por esta experiencia?


Hemos visto orangutanes en Sepilok, pero queremos ver animales en un entorno de libertad en la selva. Nos dirigimos a Sukau, donde en una barquita navegamos por el río Kinabatangan. Durante tres horas no conseguimos divisar ningún animal, hasta que nos adentramos por un meandro y, finalmente, tenemos la oportunidad de ver, algunos monos prosbocis, lagartos y otras especies de micos.





Nos habían dicho que en Sukau es donde más animales en libertad hay; nuestra experiencia no es ésa. El malestar nos ha venido cuando vemos, en la mismísima puerta de la selva y a orillas del río, plantaciones de palmeras de aceite que confinan a la fauna y a los simios de la ribera del Kinabatangan en una estrecha franja selvática a lo largo del río. Desgraciadamente esto no tiene vuelta atrás, el daño está hecho, hasta tal punto que el hábitat de los elefantes enanos de Borneo ha desaparecido y, con ello, los ejemplares que aún quedan están en peligro de extinción.


El viaje está llegando a su fin, mañana volamos a Macao y dos días después a Hong Kong.


Siguiente: MACAO (II)


8 comentarios:

  1. Es sensacional todas las experiencias que has vivido en Borneo y sus alrededores, me gustaría viajar tanto como tu, ya te dije que algún día lo haría, te mando abrazos querida amiga.

    ResponderEliminar
  2. Que pena que no os dejaran ver como la tortuga tapa el agujero donde ha depositado lo huevos. De todos modos genial si os dejaron hacer fotos. Suerte en tu viaje.
    Salu2

    ResponderEliminar
  3. Nosotros tuvimos la oportunidad de ver como ponía huevos una tortuga en Fernando de Noronha, Brasil. Solo dejaban ir un grupo de 4 personas con el biólogo que se ocupa de medirlas y marcarlas... en ese caso, dejan los huevos dónde la tortuga los ha puesto... y nacen allí mismo... espectacular! Una de las mejores experiencias de mi vida... todavia recuerdo como exhausta volvía al mar... las lágrimas se me saltaban.
    En febrero iremos al kinabatangan... creo que nos alojaremos con uncle tan, tienes alguna referencia de ellos? por gente que conocieras o algo?
    laura.

    ResponderEliminar
  4. Laura, benvinguda! no nomès a un blog de viatges, sino a un blog d'una enamorada d'Àfrica, com pots comprobar en els meus dos blogs.

    T'envio un mail, per parlar de Uncle Tam.

    Les amigues de la Fátima, són les meves amigues!

    Un petó molt gros!!

    ResponderEliminar
  5. Veure la posta d'ous de les tortugues ha de ser una experiència única i més en l'entorn natural en el que et trobaves... Prenc nota!! Una abraçada!

    ResponderEliminar
  6. Sí que ho va ser, Kiana, però vaig trobar a faltar que ens deixèssin acabar de veure tot el procès.

    Hi tornaría ara mateix!

    Una altre abraçada per a tu!

    ResponderEliminar
  7. M ª Mercè
    Extraordinària experiència tan bé relatada, em trasporto a aquests llocs amb els teus ulls i la teva paraula.

    ¡És tan interessant aquest blog

    Sempre la mà de l'home destrossant allà on va el medi ambient, elefants i altres animals en perill d'extinció, és una pena.

    m'encanta conèixer i veure el compromesa que estàs amb aquests temes dels més desprotegits.

    Molts petons

    Anna J.R.

    ResponderEliminar
  8. Estimada Anna...

    No saps com i quan m'agrada veure't per aquí!

    Gràcies per les teves paraules.

    Molts i molts petons!!

    ResponderEliminar

Si quieres, deja un comentario. Te responderé a la mayor brevedad posible.
¡Gracias!

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...