25 ago. 2008

Copacabana, bañada por el lago Titicaca


Desde La Paz, salimos de buena mañana en autobús hacia Copacabana, población bañada por el Lago Titicaca.

Se ha de cruzar el Estrecho de Tiquina, uno de los parajes más bellos del lago. En cada una de las orillas del estrecho se extienden los poblados de San Pedro de Tiquina y San Pablo de Tiquina, y para trasladarse de una a otra es necesario que subamos los pasajeros a una barca y los vehículos a un transbordador, que cruza las aguas del Lago Titicaca.



Llegamos a Copacabana, situada en una península que se adentra en el lago Titicaca, después de un ajetreado trayecto, en el que se ha pinchado una rueda y ha caído parte del equipaje que llevaba la baca del bus. Total, de 4 horas de viaje hemos estado casi 8 horas.


Copacabana, llamada así por la españolización del nombre de la precolombina deidad andina "Kopakawana" o "Kuta kahuana", que vendría a ser el equivalente a la diosa griega Afrodita o la romana Venus.

El culto que se le rendía a "Kopakawana" era para que por su complacencia favoreciera a la unión y con su bendición a la fecundidad. Es por esas características que se sincretiza su ícono con el de la virgen de la religión cristiana, y se construye un templo católico (como en muchos casos en toda América Latina) sobre el sitio donde se emplazaba su templo precolombino.

La tradición compilada por los cronistas españoles de la conquista relata que la corte de "Kopakawana" (que habitaba en el lago) estaba compuesta por "Umantuus", hombres y mujeres mitad peces.

Nos alojamos en el primer hostal que encontramos libre, pues mi compañero ha empezado a sentir los efectos de la altura. A media tarde se ha encontrado mucho mejor y no hemos podido resistir la tentación de ver una bellísima puesta de sol, en la línea del horizonte del lago Titicaca.


Estamos situados a 3.841 m. sobre el nivel del mar. Con mucha fatiga nos levantamos temprano para navegar en bote por el Lago Titicaca, que impacta por la inmensidad y belleza de sus claras aguas color azul. La playa es considerada como una de las más altas del mundo.


Desembarcamos en la Isla del Sol y empezamos un trekking, que no he podido acabar por sentir mucho los efectos del sorochi.



Es la isla más grande del lago; su nombre original es isla Titikaka y por ello el lago donde se encuentra lleva su nombre, que significa "puma de piedra".

Presenta un relieve accidentado con muchas terrazas debido al cultivo de antiguos pobladores incas. La isla en la época inca era un santuario con un templo con vírgenes dedicadas al dios Sol o Inti y de ahí su nombre.

A lo largo de toda la isla se aprecian varios sitios arqueológicos, donde sobresale la "Roca Sagrada" o Roca de los orígenes, que según las crónicas fue el sitio desde el cual salieron Manco Cápac y Mama Ocllo a fundar la ciudad del Cuzco.


Roca de los orígenes

Por mi compañero he sabido que en lo alto de la isla está la Piedra del sacrificio donde, en tiempos de los Incas, sacrificaban para los dioses a una doncella púber de la Isla de la Luna.


Piedra del sacrificio

Volvemos a embarcarnos para ir hasta la Isla de la Luna, en donde hemos paseado por la playa y campos cercanos, disfrutando de unas bellísimas estampas del Lago Titicaca.




Regresando a Copacabana visitamos el Santuario de la Virgen Morena. Edificio de estilo morisco, originalmente de estilo renacentista, fue construido en 1550 y reconstruido entre los años 1610 y 1651, con parte de las estructuras que se conservan hoy.



Aquí se rinde culto a la Virgen de Copacabana, también llamada "Virgen de la Candelaria" o "Virgen Morena", una imagen de madera tallada hacia 1580, por el indígena Francisco Tito Yupanqui, nieto del Inca Túpac Yupanqui.


La basílica posee una imponente belleza y una gran colección de objetos religiosos. No hemos podido entrar, pues a esta hora la iglesia está cerrada.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Si quieres, deja un comentario. Te responderé a la mayor brevedad posible.
¡Gracias!

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...