17 nov. 2016

Mitos y leyendas de África: Kiboko, el hipopótamo


Cuenta la leyenda que cuando el Creador hizo a los animales, los envió a vivir en los distintos parajes de la Tierra. Ordenó a algunos que se fueran a las frescas montañas, donde los calores nunca los someterían al azote africano. A los tibios valles del Ruwenzori y a los volcanes Virunga se fueron los gorilas de montaña, los antílopes enjaezados y los leopardos.


Montes Virunga (República Democrática del Congo)


Reserva Nacional Maasai Mara (Kenya)

Mandó a otros que se dispersaran por las abrasadoras llanuras; y en aquel infierno se establecieron las gacelas, los antílopes, los guepardos, los avestruces y otras criaturas que habrán de soportar largas sequías y agotadores estíos.


Reserva Nacional Maasai Mara (Kenya)

Destinó otro gran grupo a las selvas húmedas y abrumadoras. Obedientemente se sumergieron en la floresta los búfalos enanos, los chimpancés, los okapis y los raros antílopes forestales.


Parque Nacional Gombe (Tanzania)


Centro de Conservación del Okapi (Ituri – RDCongo)

Solamente faltaba el destino del obeso Kiboko para completar la distribución de la fauna en tierras africanas.
En la inapelable decisión del "Padre de los animales" le acompañaban los otros gigantes: el elefante y el rinoceronte.


Reserva Nacional Maasai Mara (Kenya)


Parque Nacional Lago Nakuru (Kenya)

Dado su apetito insaciable y considerando la enorme cantidad de alimentos que necesitan para vivir, el Creador los envió a los tres a las sabanas y a las praderas, donde el sol abrasa y es necesario deambular eternamente para encontrar las hierbas reverdecidas por las lluvias.


Reserva Nacional Maasai Mara (Río Mara - Kenya)

Tras soportar los ardores solares sobre su piel sonrosada, hinchado como una enorme salchicha por las picaduras de los mosquitos, caminando torpemente sobre sus ridículas extremidades y resoplando de fatiga, Kiboko se presentó al Padre y le dijo:

- Soy demasiado gordo para vivir en las tierras secas. El agua me libraría del peso, me defendería de los mosquitos y refrescaría mi corpachón. ¡Señor, envíame a vivir a los ríos y a los lagos!

El Creador de los animales argumentó:

- Eres demasiado grande, Kiboko. Necesitas mucho alimento; en los ríos vas a terminar con todos mis peces.

A lo que el hipopótamo contestó:

- Yo te prometo, que no probaré un solo pez; saldré cada noche a las praderas para alimentarme con la hierba. Para demostrártelo, cada vez que defeque pulverizaré mis excrementos para que veas que en ellos no habrá ni una espina ni una escama.

- Si cumples tu promesa, Kiboko, te dejaré vivir en los ríos y en los lagos de África -dijo el Creador.


Parque Nacional Queen Elizabeth (Uganda)

Kiboko, supo enternecer al "Padre de los animales" y es fiel a su vieja promesa.