Impresiones del viaje realizado a Laos y Camboya durante 44 días, entre el 25 de octubre y el 7 de diciembre de 2011
A las 12:30 aterrizamos en Chiang Rai. Atrás dejábamos casi 18 horas de vuelos: desde Barcelona a Doha, a Bangkok y, finalmente, a Chiang Rai, en Tailandia
Me cansan mucho las escalas en aeropuertos y me estresan muchas horas de vuelo. Esta vez ya sabía que iba a ser así, pero recompensaba -con creces- los países que iba a visitar.
Desde Chiang Khong, en lancha, cruzamos el Mekong hacia Huay Xai, en Laos. Es la ruta que acostumbran a hacer los viajeros que vienen desde Tailandia.

Durante dos días bajamos por el Mekong hacia Luang Prabang. El paisaje, a ambas orillas del río, me recuerda mucho al que navegamos en la región amazónica de Perú. La vegetación, no sólo llega hasta la misma orilla, sino que, en algunos tramos, hay arbustos saliendo del fondo del agua.
Luang Prabang -nominada Patrimonio de la Humanidad en 1995-, es la ciudad religiosa por excelencia. Está llena de bellísimos templos budistas, algunos de ellos construidos en perfecta simbiosis entre la arquitectura budista y el colonialismo francés.
Wat Ho Pha Bang
Wat Ho Pha Bang
Vat May Souvannapoumaram
Los días pasados en esta ciudad los hemos aprovechado no sólo para visitar templos, sino para hablar con algunos de los jóvenes monjes, que les gusta hacerlo para así practicar su inglés.
Wat Xieng Thong
Wat Xieng Thong
Budha en Wat Xieng Thong
Una excursión en bici, nos lleva a conocer pequeñas aldeas cercanas, donde en una de ellas, delicadas manos tejen finos hilos de seda formando preciosos tapetes, mantones, caminos de mesa…
En otra aldea, los propios vecinos nos acompañan para ver el proceso de fabricación del “papel de arroz”.
Una mañana, a las seis, estamos preparados para ver a los monjes que van a buscar la comida del día, y los obsequios que les dan sus convecinos. La calle está en un profundo silencio. Las mujeres, con grandes cestos llenos de arroz cocido, esperan en cuclillas el paso de la hilera de monjes.
Todo hubiera sido de lo más normal, si no hubieran empezado a llegar cuatro microbuses llenos de japoneses, con la cámara de fotos pegada a la cara a punto para disparar. Y más de una cincuentena de turistas, también con sus ostentosas cámaras de fotos y de vídeo, preparados para inmortalizar el “exótico” acontecimiento. En menos de 15 minutos, al ver este espectáculo, nos volvimos hacia el centro de la ciudad.
En diferentes medios de transporte: barcaza por el Mekong, “tuk-tuk”, mini bús y “shongteo”, seguimos el recorrido por este bellísimo país. Pak Beng, Tha Suang, Hongsa y Sayniabouli, son algunas de las poblaciones que visitamos dirección a Pak Lai.
Durante estos días de viaje el paisaje ha pasado del verde intenso de los campos de arroz, hasta horribles caminos de tierra blanca o roja, sin asfaltar, en donde hemos llegado a destino completamente rebozados de tierra, no sólo nosotros sino hasta lo más profundo de la mochila. Pero la contraparte es la amabilidad de la gente y la sabrosísima comida.
Vientiane, es actualmente la capital política, económica y cultural de Laos. Está construida en una de las orillas del río Mekong y hace frontera con Tailandia. En sus amplias avenidas, se mezclan antiguas mansiones de arquitectura colonial -la mayoría poco cuidadas-, casas de madera construidas sobre puntales típicamente laosianas, edificios de cemento de la época colonial francesa, templos y casas o tiendas construidas al estilo chino.
Uno de los monumentos más destacados, Patuxai, no deja indiferente, pues aunque sea de reciente construcción, 1960, está decorado con bajorrelieves y ornamentación típica laosiana. Su nombre significa “Patu” (puerta) y “xai” (victoria).

Y seguimos contemplando diferentes monumentos laosianos y los bellísimos templos, con sus estupas, como éste llamado Pha That Luang.

En un autobús, provisto de literas, hicimos el trayecto hasta Pakse, donde no podíamos dejar de visitar las ruinas de Vat Phu Champasak
La ruta nos lleva hasta Si Phan Don (“Cuatro mil islas”), un archipiélago fluvial ubicado en el río que nos ha estado acompañando durante todo el viaje por Laos: el Mekong.
Alquilamos una cabaña en Don Det, isla con fama de ruidosa por la cantidad de jóvenes extranjeros que se alojan, y se acompañan de música estridente y cigarrillos de marihuana. Pero… a casi una hora del centro de la ciudad, encontramos a Mr. Phao’s Sunrise Bungalows, un grupito de pequeñas cabañas de madera, a orillas del río, donde estuvimos casi solos, con la ventaja de que dispone de un sencillo restaurante, que nos fue fantástico a la hora de cenar.


Los días aquí fueron para descansar –antes de los 20 días de viaje por Camboya- y pasear en bicicleta por caminos de tierra, junto a campos de arroz y búfalos; llegar hasta la isla vecina Don Khon, cruzando sobre el puente que construyeron los franceses para unir las dos islas y visitar -en esta última- los restos del primer ferrocarril, que hubo en el sudeste asiático, también construido por Francia, para permitir a los buques transportar mercancías y pasajeros a lo largo del río Mekong.

NOTA: Las fotos que no tienen mi marca las he tomado de la red, por no disponer de ellas.
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21 comentarios:
Ains.... Quin país, eh!!!
Més o menys vau fer una ruta molt semblant a la que vaig fer jo per primera vegada. però no hi ha dubte, al menys en el meu cas, que s'endú la palma Luang Prabang. És el punt més turístic de tot el país però és un lloc en el que es respira màgia...
I per cert, per quan hi tornis, si busques carrerons estrets a Luang Prabang, podràs gaudir de la cerimònia del monjos en soledat i d'una manera molt més genuina. Potser no en veuràs a tants, però val la pena!
Un petó ben fort!
Blai siempre cuenta maravillas de este país y veo que a vosotros también os ha gustado mucho (a excepción de esa horda japonesa).
Muy curioso lo de ver in situ cómo se hace el papel de arroz.
Un saludo ;)
Hola Blai, crec que aquest viatge em quedará molt gravat. Va ser espectacular! Encara que Cambodja...
No sé si hi tornaré algun cop... Hi ha tant encara per visitar! I no em queden tants anys com a tu.
Molts petons!!
jajaja, Helena, haces el comentario de Blai sin saber que él ya había hecho su comentario, al no estar publicado todavía.
Ya lo lees. Laos, es especial y si se acompaña de Camboya... queda grabado en lo más profundo del corazón.
Un abrazo!
PS. Fran, el malagueño, va en sus vacaciones!!
Hola Merce
este verano hicimos Laos de Norte a sur y he de decirte que ha sido de los mejores lugares que hemos visto
Genial entrada
un abrazo
Hola Bleid...
A veces pienso que cómo es que tardé tanto en viajar a Laos y Camboya.
Cosas que pasan!
Otro abrazo!
PS. He de pasar por vuestro blog.
Vaya viaje y que fotos más txulas tenías en el baul de los recuerdos Mercé.
Gran post, si señor
Saludos, nos vemos pronto
Gildo, espera a ver una pocas, que tengo, de Camboya!
¿Por qué es tan bella toda esa zona?
Jakarta... ton amour!
Un saludo!
Vamos para lá no proximo mês e fois com muito gosto que lemos as tuas impressões :)
Beijos para ti, amiga
Hola Mercé.
Sobredosis de Asia entre Bleid y tu, aunque no creo que (des)fallezca por ello. Preciosas imágenes. Me encanta la del buda vestido y adornado. Besos.
Oi Anabela e Alexandre...
Se você precisa de dados para a viagem que você não duvida para lhes pedir a mim.
Muitos beijos amigos!
Hola, Jose...
No creo que sea perjudicial el "empacho" asiático. Al contrario! Así verás distintos puntos de vista.
Besos para ti.
Desde luego entre Blai, Pak, Guildo y otros cuantos haceis que el sudeste asiático sea aún más atractivo!! Yo de momento solo conozco Vietnam, pero me quede con muchas ganas de más!
Purkinje...
¿No sabes? Se ha desatado la "Fiebre Sudeste Asiático" entre los viajeros.
Aunque, claro, este año no lo podréis hacer... ;-))
Un besazo!
JAjaja, lo que no se es cuando podremos! Llevamos 2 años entre Francia y Portugal (que es lo que salía más barato) y en cuanto tengamos dinero, tenemos que volver a Costa Rica (aunque trataremos de combinarlo con Nicaragua, para conocer algo nuevo), así que tal vez para 2045... XD
Para el 2045 espero haberlo visto todo y poder jubilarme!!!
Muy bonito todo. Colores y vida, como aquel álbum que coleccionábamos de chicos. Saludos
Mª Merçe: Estic al.lucinada dels teus viatges. i per lo valenta que ets, d'anar tan lluny, en mig de perills de tota mena d'epidemies, et,etc.
El mon es molt maco, i segur que déu compensar.
Res, docs et desitjo molta sort i foça salud.
ah! i moltes gracies por compartir, les fotos son maquíssimes-
Moltes gràcies, Montserrat, per la teva visita i el comentari.
Una abraçada!
Se me hace la boca agua al leer tu entrada Mercé!! Mañana me voy a Laos y puedes imaginar la excitación que mi cuerpo sufre en este momento!! Mil gracias por compartir tus impresiones!!
Un abrazo
Fran, ya estoy ansiosa esperando tus impresiones de este viaje!!
Otro abrazo para ti!!
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