martes, 22 de marzo de 2011

El genocidio de Ruanda (Experiencias-2009)


El drama ruandés no apareció súbitamente en la sociedad ruandesa como un relámpago en un cielo sereno. Fue el resultado de relaciones conflictivas, que han caracterizado a esta sociedad, desde muchos años atrás.

En Ruanda había 18 clanes diferentes, entre ellos los hutu (mayoritariamente agricultores) y los tutsi (ganaderos). No eran grupos étnicos enteramente diferenciados, puesto que comparten lengua -el kinyarwanda-, cultura y religión, y habían vivido tradicionalmente en paz, aunque separados por una rígida estructura feudal.


Ya en la época colonial, las distinciones que empleaban los colonizadores con uno y otro clan sembraron el racismo, aplicando la enseñanza de la ideología Hamite, que convertía a los tutsi en una raza superior, alabando sus cualidades (inteligencia, belleza…), mientras que el resto de la población -mayoritariamente hutu- era clasificada como “raza inferior”.

Ya en 1932 quien tenía 10 vacas era tutsi y quien tenía menos era hutu.

La peor de las decisiones de los belgas fue la de incluir en los documentos de identidad, desde 1933, la condición de hutu o tutsi consolidando una división racial que facilitó más adelante la tarea de la masacre.

El primado de la Iglesia católica llegó a decir a los misioneros que era necesario dar soporte a los jefes tutsi y enseñar a los hutu la sumisión como una virtud de la fe cristiana.


Antes de ser colonizados, los tutsi estaban en el poder y aceptaron la implantación de la ideología Hamite, pues así les reforzaba en sus convicciones de que eran los mejores para gobernar.

Pero esta preferencia por los tutsi acabó hacia 1950, cuando resultó que eran sobre todo tutsi los grupos que reivindicaban la independencia y querían acabar con el monopolio de la iglesia católica en la enseñanza. La vieja historia de su superioridad feudal se volvió ahora en su contra. Los católicos belgas se pusieron a favor de los hutu y contra los nacionalistas tutsi, tentados por el socialismo.


En 1959 muere el Rey Rudahigwa, que sus partidarios creyeron que había sido asesinado por los belgas en complicidad con los hutu. Los alborotos acabaron en un ataque de los hutu a los tutsi, muchos de los cuales emigraron a países vecinos.

Los hutu, con el apoyo de los belgas y de la Iglesia, obligaron a marchar al último rey tutsi, Kigeri, en 1961, y convirtieron el país en una república, a la vez que se hacían con los mecanismos del control político. Los tutsi pasaban a ser ciudadanos de segunda clase, a quienes se negaban plenos derechos en la educación o el empleo.

Sube al poder de la República el que era Primer Ministro, fundador de Parmehutu, un movimiento de emancipación hutu. En 1962 se declara la independencia y no mejora la situación del país.


Entre 1959 y 1973 más de 700.000 tutsi tuvieron que exiliarse debido a la persecución étnica de los colonos belgas. Muchos de ellos se alistaron en el FPR (Frente Patriótico Ruandés) y en octubre de 1990 invadieron el país con el apoyo de Uganda iniciando una guerra civil para derrocar al régimen, pero el gobierno ruandés con ayuda de Francia, evitó que sucediera, aunque hubo de enfrentarse desde entonces a los ataques de las guerrillas del RPF y su brazo armado la APR (Armada Patriótica Ruandesa). Con la invasión, el FPR quería restablecer los derechos del Estado de Derecho y dar oportunidad de retorno a los tutsi exiliados.

A principios de los años 90, la revista Kanguro, publica “Los 10 mandamientos hutu” donde dice que un hutu no puede asociarse o tener amistad con los tutsi. Si esto ocurriera se le consideraría traidor.


¿Puede una emisora de radio incitar al genocidio?

Todo comenzó la noche del 6 de abril de 1994, cuando el avión en el que viajaban los presidentes de Ruanda, Juvenal Habyarimana, y de Burundi, Ciprian Ntayamira, fue alcanzado por dos misiles en el momento en que iba a aterrizar en el aeropuerto de Kigali. Tras la muerte de ambos mandatarios, extremistas hutu ruandeses, etnia a la que pertenecía el presidente Habyarimana, iniciaron una sangrienta persecución contra la población tutsi.

Durante la masacre, la Radio Televisión Libre Mil Colinas (TRLM) emitía propaganda racista e instigadora contra los tutsi, mientras el Presidente de la República y el FPR tenían conversaciones de paz. Alentaba, en su programación diaria, a los hutu a asegurarse de que los niños tutsi también fueran asesinados, y a llenar las tumbas cavadas para enterrar a los tutsi. La radio también inició una campaña en contra del FPR y de todos los partidos de oposición.

En el año 2003, el Tribunal Penal Internacional para Ruanda procesó a los responsables de la emisora y les condenó a cadena perpetua por genocidio e incitación pública a cometerlo.


Los hutu estaban provistos con más de medio millón de machetes comprados unas semanas antes a China. Los asesinos se citaban cada mañana en el campo de fútbol de Nyamata para afilar sus herramientas con piedras e iniciar el rastreo.

Nyamata es un pequeño pueblo al sur de Kigali. Fuimos hasta su antigua iglesia –de planta rectangular y ladrillo visto- que, hoy día, es un memorial de los asesinatos ocurridos en ella.

Entre sus paredes aconteció un horror inenarrable. Cuatro días de espantosa matanza que dejaron un rastro de algo más de 10.000 víctimas a golpe de machete y fusil.

Cuando entramos la visión era inenarrable, acompañada de un extraño olor impregnado en el ambiente. Un olor a muerte.


Sobre lo que habían sido los bancos de la iglesia, se amontona la ropa de las víctimas de la masacre, mezclada con trozos de mantas y zapatos.


Sorprende ver -todavía sobre su peana- una imagen de la Virgen y en el altar sobre un mantel, que en su día fue blanco, quedó olvidado un machete.

El 15 de abril de 1994, mientras los hombres intentaban detener a los guerrilleros hutu, mujeres, niños y ancianos se refugiaban en la Iglesia de Ntarama.


Los signos de violencia en el edificio de esta iglesia todavía son evidentes: puertas y ventanas arrancadas, donde no queda ningún cristal; las rejas que protegían las ventanas están retorcidas y un patente olor a quemado, que se nos impregna en nariz y garganta, todavía está presente en esta trampa.


Con la luz exterior que se cuela por agujeros en las paredes y de alguna ventana, la imagen que se nos presenta -ya vista con anterioridad en los medios de comunicación- nos impresiona fuertemente: estanterías metálicas con cráneos perfectamente alineados en largas filas y con evidentes golpes de machete o con puntas de lanza clavadas profundamente.


Sobre otros estantes se amontonan el resto de huesos: tibias, fémures… Y más allá -y llenos de polvo- platos, cazuelas, vasijas, bolígrafos, gafas, rosarios, calzado…

Por todo el perímetro de lo que fue la iglesia y en las vigas, cuelga toda suerte de ropajes, que llevaban las víctimas, pudriéndose con el paso de los años.


Y en un gran baúl metálico, están los cuadernos de colegio, que los niños se llevaron para estudiar durante el tiempo que creían que iban a estar refugiados: tan sólo fueron unas horas.


En un rincón están algunas de las armas que dejaron olvidadas los hutu -palos, machetes, cuchillos, lanzas artesanales…-, quienes, antes de marcharse, remataron a los que quedaban con vida después de haber lanzado dos granadas en el interior del edificio.

Ntarama y Nyamata se convirtieron en fábricas de la muerte, igual que decenas de iglesias, estadios y escuelas de todo el país.

Hoy en día, prácticamente todo ruandés tiene un amigo o un familiar que murió o participó en lo que se considera, junto con el genocidio de Pol Pot en Camboya y el Holocausto judío en Europa, una de las peores atrocidades del siglo XX.

Durante los 100 días que duró el genocidio casi un millón de personas fueron asesinadas. Las víctimas en su mayoría fueron de la etnia tutsi. Aunque también se asesinó a los hutu, considerados moderados, por oponerse al genocidio.

En los valles, entre estas colinas verdes, hay cientos de monumentos y símbolos conmemorativos, que salpican todo el país, y son el crudo recuerdo de estos hechos. En las áreas más remotas del país fue donde se masacró a más gente.


Los asesinatos fueron perpetrados por tropas de paramilitares (principalmente la Interahamwe y la Impuzamugbi, grupos originalmente organizados en el sector juvenil de los partidos políticos hutu). Los paramilitares hutu eran más de 30.000 y recibieron entrenamiento militar del ejército ruandés y el apoyo y encubrimiento del régimen.

Más información sobre el viaje a Ruanda, aquí y aquí

El Archivo del Genocidio de Ruanda, alojado por el Memorial del Genocidio de Kigali, documenta los 100 días y las 800.000 muertes de la brutalidad de 1994.

Notas:
1.- Las cinco primeras fotos están tomadas de Internet. Si sus autores desean que las retire solo tienen que comunicármelo, y lo haré de inmediato.

2.- En la tercera foto vemos al Rey Balduino de Bélgica saludando al Rey Rudahigwa de Ruanda.

3.- Las fotos restantes son de mi álbum


Si te ha gustado esta entrada, vota con el botónvotar


domingo, 6 de marzo de 2011

Sepilok: Centro de Rehabilitación de Orangutanes (Experiencias-2008)


El nativo más famoso y endémico de Borneo es el orangután, uno de los animales con más peligro de extinción hoy día. La deforestación brutal de las selvas de Malaysia y de Indonesia –para impulsar la plantación de palma de aceite- y los cazadores furtivos de crías -para venderlas a zoos-, hacen que cada vez sea más difícil encontrar grupos de estos simios en libertad; los “hombres de los bosques” -que esto es lo que significa orang Utan en malayo-, se están quedando poco a poco sin posibilidad de vivir libres en sus hábitats naturales.

Como otros grandes simios, los orangutanes son de una notable inteligencia (hay un dicho malayo que asegura que si no hablan es para que no les pongan a trabajar). A mediados de los años 90 del pasado siglo, se halló una población de orangutanes que periódicamente utilizaban herramientas para proporcionarse alimentos. Anteriormente, este comportamiento había sido descubierto en los chimpancés por Jane Goodall durante sus estudios en Gombe (Tanzania) durante los años 60.



Los orangutanes comparten con el ser humano un 97% de sus genes, lo que les sitúa como unos parientes más lejanos de nuestra especie que los chimpancés (cuya similitud genética alcanza hasta el 99%). Así lo ha revelado el genoma del 'hombre de los bosques' ('Pongo'), como lo llaman en las islas que habita, realizado por un consorcio de internacional, en el que han participado más de 30 laboratorios de siete países, entre ellos varios españoles.

Este nuevo genoma se suma al ya conocido del macaco reshus, el chimpancé, los neandertales y el ser humano moderno y, según los expertos, es un nuevo hito científico que ayudará a conocer mejor nuestra evolución, aporta nuevos conocimientos sobre la investigación de enfermedades genéticas y, además, permite conocer mejor a unos grandes simios que están en grave peligro de extinción, lo que ayudará a su conservación.

El equipo de Arcadi Navarro, de la Universidad Pompeu Fabra, se ha centrado en comparar cambios en los cromosomas relacionados con graves enfermedades, como la 'cromosoma Filadelfia', mientras que el de Carlos López-Otín, de la Universidad de Oviedo, se ha centrado en genes relacionados con el cáncer.

Según este investigador, se ha comprobado que la presión evolutiva ha presionado sobre el sistema inmune y el reproductivo. De hecho, han comprobado que los orangutanes están protegidos genéticamente contra algunos cánceres que afectan a nuestra especie.

El orangután, en posición vertical, puede alcanzar los dos metros (aunque rara vez supera los 175 cm) con una apertura de brazos de tres metros. Los ejemplares machos llegan a pesar más de 120 kilos.

Actualmente existen unos 45.000 ejemplares en estado salvaje -en las selvas de Borneo-, frente a los 7.500 de la especie de Sumatra.

Entre los elementos principales de su variada dieta se encuentran las frutas, raíces, insectos, cortezas de árboles y arbustos y peces (uno de los descubrimientos más recientes ha sido la observación de orangutanes fabricando cañas de pescar).

Los hijos están con su madre hasta la edad de ocho o nueve años. Son los simios que tienen la infancia más larga.


En el viaje a Borneo visitamos el Sepilok Orang Utan Rehabilitation Center -mundialmente conocido-, que se encuentra a 25 Km. de Sandakan, en el Estado de Sabah, y data de 1964. Ocupa 43 km2 de selva protegida al borde de la Reserva Forestal de Kabili Sepilok. El centro trata a los orangutanes que han estado en cautividad, y a los bebés que han quedado huérfanos, los recupera para la vida silvestre proporcionándoles cuidados médicos junto a otras especies salvajes como gibones, rinocerontes y elefantes.

Las horas de las comidas son una verdadera fiesta tanto para los orangutanes como para los visitantes. Hay dos comidas al día, una a las 10 de la mañana y otra a las 3 de la tarde.

Entre un verdadero tesoro lujurioso de plantas y árboles tropicales, una pasarela de madera nos lleva -tras un paseo de unos 10 minutos- a las plataformas de alimentación de estos peludos simios. En esos momentos, cerca de una docena orangutanes semisalvajes aparecen desde la frondosidad de la selva y aterrizan en las plataformas para tomar su comida de leche y plátanos. Una vez que se acaba el alimento unos vuelven velozmente a la jungla y otros se dedican a columpiarse y jugar con las cuerdas tendidas para la ocasión.


Cuando los orangutanes se han ido, micos de otras especies hacen su aparición, por la plataforma, para comer los restos de comida que han dejado los primeros.

Mientras paseamos por la pasarela, observo a un macaco hembra que lleva pegada al pecho a su bebé. Intento acercarme y me mira con cara de pocos amigos: como todas las madres, protege a su bebé de extraños.




Me fascina la mirada de los simios. ¡Somos tan parecidos!

Más información sobre el viaje a Borneo


Si te ha gustado esta entrada, vota con el botónvotar


Siguen mis pasos

Menciones recibidas




Desde "con mapa y gps": El primer blog de viajes al que comenzamos a seguir. Lo descubrimos buscando información sobre el PN Corcovado en Costa Rica y nos enganchó lo completo de sus relatos, la variedad y originalidad de destinos y sobre todo y por encima de todo la amabilidad y la cercanía de Mª Mercè...

Desde "Memorias del Mundo": Es difícil hablar de Mercè y ser objetiva, pues por ella siento muchísimo cariño y admiración. Solo puedo decir que es una viajera como pocas, de aquellas que no permanece indiferente y con un corazón inmenso, que no podía faltar entre mis favoritos.

Desde "myguíadeviajes": Una de las viajeras más apasionadas que he conocido, María Mercè no para de viajar y nos los cuenta todo en su genial blog.

Desde "Mi maleta y yo": Los viajes de Mª Mercè son toda una aventura...

........................................................





¿Qué es?



By using this icon on my website I am stating...

1. That I am opposed to the use of corporate advertising on blogs.

2. That I feel the use of corporate advertising on blogs devalues the medium.

3. That I do not accept money in return for advertising space on my blog.

Signed, Mª Mercè (The author)

  © Blogger templates The Professional Template by Ourblogtemplates.com 2008 - Adaptado por Mercè S.

Back to TOP