domingo, 7 de marzo de 2010

REP. DEMOCRÁTICA DEL CONGO (III): Bukavu, Casa de Acogida “Tumaini ni uzima”, Base uruguaya de la MONUC, Hospital Panzi



●África-2009 (06)

Día 3.- A primera hora de la mañana compramos, en el embarcadero, los pasajes para una lancha que, durante dos horas, ha de llevarnos por el Lago Kivu hasta Bukavu.

El Lago Kivu, con una superficie de 2.500 kilómetros cuadrados, es uno de los Grandes Lagos de esta región y hace frontera entre la República Democrática del Congo y Ruanda. El agua no es precisamente cristalina y no invita al baño, y más sabiendo que durante el genocidio de 1994 fueron lanzados muchos cadáveres a su lecho. A pesar de esto, de sus aguas viven unos dos millones de personas, principalmente en el extremo norte, donde se encuentra la ciudad de Goma y en el extremo sur, donde se localiza Bukavu.

Durante la navegación vemos a pescadores faenando y sorteamos pequeñas islas llenas de vegetación. Alguna está habitada y con campos de cultivo.

En Bukavu nos alojamos en el céntrico Hotel Mont Ruhezi, dentro del área de 200 metros de seguridad que imponen los mandos de la MONUC a los cascos azules, tanto para sus compras como para el tiempo de ocio.

Esta ciudad es la capital de la región del Kivu sur y, a diferencia de Goma, no tiene las negras piedras de lava petrificada, por no haber volcanes, pero sí calzadas empinadas, la mayoría sin asfalto, con tierra y socavones llenos de agua y barro debido a las últimas lluvias.

Al salir del hotel saludamos a un soldado del contingente uruguayo de la MONUC, y nos invita a visitar su base situada a las afueras de la ciudad y a orillas del lago.

Caminamos por una calle bastante amplia y, en el tercer piso de un decadente edificio, un rótulo señala que allí está la Oficina de Turismo. Nos dirigimos a ella para que nos aclaren si, realmente, se necesita un documento oficial que autorice a hacer fotos en este país.

Sí, este documento existe y al precio de 10 dólares en vez de los 100 que nos pedían en Goma. Pedimos que nos lo tramiten, para evitar más problemas, pero la persona encargada no está y tardará 20 minutos en venir. Mientras hacemos tiempo, el señor que nos atiende comenta que el documento sólo es una autorización en el ámbito de la provincia, si vamos a otra se ha de tramitar uno nuevo.

Pacientemente esperamos más de una hora a que llegue quien ha de hacer el documento y, como no aparece, decidimos irnos y continuar sin hacer fotos en la calle.

Llamo al padre Donato, misionero javeriano, y quedamos en vernos mañana a las 9 h., en el hotel.

Día 4.- Puntual llega a la cita, vestido con una camisa de alegres colores africanos.

Estamos frente al hombre que vimos el pasado agosto por TVE2, y motivo por el que hemos viajado hasta aquí.

Con un castellano perfecto, y voz pausada, explica el programa que tiene para nosotros durante los dos días que estemos en esta ciudad.

En su pequeño coche vamos al Instituto Superior Pastoral de Formación Universitaria.

“Dedicado a la difusión de los derechos humanos y la cultura de la paz mediante los grados de formación que ofrece, pretende promover entre la sociedad civil un proceso de reconciliación y rechazo a la violencia que propicie una paz duradera, haciendo hincapié en la familia, comunidad, sociedad civil y organizaciones locales. De este modo se pretende hacer frente a las consecuencias de la guerra, que afectan también a todos los niveles de la sociedad.”

Nos recibe la directora, la Hermana Ivonne, una mujer relativamente joven con el carácter y el coraje de las mujeres africanas.

Cuenta que, actualmente, en el centro hay 69 alumnos de ambos sexos y que al finalizar los estudios obtienen el título de Educador Social.

Hablamos de varias cosas, entre ellas la muerte de los tres últimos obispos de la Diócesis de Bukavu, enterrados junto a la Catedral.

El que había en 1996, Monseñor Christophe, los soldados ruandeses lo obligaron a bajar de su coche y a que se dirigiera a la catedral andando; mientras su chofer intercedía por él y cuando ya se había alejado unos metros le dispararon por la espalda.

¿Qué hizo de malo? Desde el púlpito trataba de todas las maneras posibles de aplacar los ánimos, tranquilizar y poner a salvo a las personas amenazadas. Además, denunciaba públicamente la trama que estaba llevando al Congo a una guerra que se anunciaba sangrienta.

En mayo de 1997, Monseñor Emmanuel Kataliko fue llamado para cubrir la plaza de arzobispo de Bukavu. Cuando llegó, la guerra estaba en su punto álgido. Monseñor gritaba fuerte, tratando de que su voz fuera más alta que el ruido de las armas, para que llegaran al mundo las noticias de las atrocidades que estaban aniquilando a su pueblo. No tarda en llegarle amenazas de muerte y ha de cambiar de casa varias veces; hasta llega a exiliarse durante un tiempo.

Regresa a la Diócesis y, en el año 2001, muere supuestamente envenenado, aunque la versión oficial dijo que fue un infarto.

Y su sustituto, por algún capricho del destino, o debido al estrés por lo que podía sucederle, el mismo día de su ingreso en la Diócesis de Bukavu tuvo un ictus y murió tiempo después.

El actual no pronuncia los discursos con tanta implicación “política”.

Al despedirnos, la Hermana Ivonne nos dice que no olvidemos al Congo cuando regresemos a casa. No lo olvidaremos; seguro.

Y llegamos a la casa de acogida “Tumaini ni uzima” ("La esperanza da la vida"). Aquí viven 13 jóvenes con edades entre los 12 y los 22 años y siete bebés, de dos semanas, el menor, a 2 años el mayor. Son sus hijos, fruto de las violaciones de los soldados ruandeses o congoleños, o de la prostitución.

Cuando la guerrilla irrumpe en los poblados, roba, viola, mutila y/o mata a las mujeres delante de su familia, manteniendo a la población atemorizada. A algunas, se las llevan a la selva donde las violan repetidamente, y si se quedan embarazadas las abandonan a su suerte en la selva.

Las jóvenes intentan regresar a sus poblados en busca de cobijo y puede ser que hayan matado a toda su familia. Si ésta ha sobrevivido, las repudian tanto si están embarazadas como no, por motivos culturales. Entonces deciden caminar kilómetros hasta llegar a Bukavu. Una vez aquí, las que no caen en las redes de la prostitución –los prostíbulos se llaman “casas de tolerancia”-, son acogidas en la casa que el padre Donato, junto con la Asociación África Tumaini, de Madrid, tiene para estas chicas.

Siempre hay quien se entera de que hay alguna menor en las “casas de tolerancia”; entonces, el padre Donato acompañado por dos hombres se hacen pasar por clientes y, a solas, hablan con las chicas. Les explican la posibilidad de salir de ahí y vivir en la casa, pero no siempre estas visitas tienen éxito: alguna de las menores prefiere ganar el dólar que les pagan.

En la casa, las jóvenes están bajo la tutela de una mujer adulta que de forma voluntaria, diariamente, les presta la ayuda que necesiten.

Se turnan en los quehaceres de la casa y en el estudio. Unas acuden por la mañana a clase y otras por la tarde, ocupándose todas del cuidado de sus hijos y los de las otras, además de la limpieza o la compra. A las que quieran, y una vez hayan acabado sus estudios, se les enseñará costura, cocina, panadería, agricultura…etc., para que puedan ser autosuficientes.

Está previsto que las jóvenes pasen aquí cuatro o cinco años hasta que, psicológicamente, estén rehabilitadas y puedan volver a sus poblados, o sean acogidas por alguna familia.

Como esta casa es muy pequeña se ha comprado otra, que está en construcción, donde se podrá acoger hasta 30 chicas y sus hijos.

Una de las más jóvenes está escondida en su habitación donde pasa todas las horas del día, mientras su bebé de pocos meses gatea junto a nosotros. No quiere hacerse cargo de su hijita, le recuerda los momentos de las repetidas violaciones que sufrió y la repudia. Ella, como todas las demás, recibe ayuda psicológica.

Con pesar, el padre Donato nos explica que para esta ingente labor pidió ayuda a diferentes órdenes religiosas, y que ninguna respondió a su llamada.

Pasamos un buen rato hablando con ellas y jugando con los niños. Al despedirnos nos cantan una canción, nos dan las gracias por haberlas visitado y nos piden que no las olvidemos. Imposible que esto ocurra. Nos han impactado sus historias, sus miradas y alguna sonrisa que han dejado entrever, a pesar de todo su dolor.

Seguimos el programa previsto por el misionero y llegamos al Centro de la Compañía de María. La directora, una religiosa gallega, que ya lleva 50 años en el Congo, nos acompaña a ver los diferentes espacios que componen este centro de acogida de niños y jóvenes con discapacidades sensoriales, físicas y psíquicas.

Hay una gran sala con aparatos vetustos, para hacer rehabilitación. Otra, con materiales algo más modernos para niños y bebés, que les ayuda a estimular su psicomotricidad.

Y llegamos al taller de costura: chicos y chicas cosen, bordan mantelerías o sábanas por encargo, y otros hacen pequeñas muñecas de trapo, rellenas de serrín.

De regreso al hotel pasamos por una pequeña casa, que hace las veces de escuela, donde una veintena de personas adultas se preparan para obtener el título de bachiller. Éstas son personas sin recursos económicos, pero con potencial para tener el título que les abra las puertas de su futuro. También es uno de los proyectos del padre Donato: él paga a los profesores.

Son ya las tres de la tarde y nos despedimos en la puerta del hotel. El padre tiene una reunión y quedamos para continuar las visitas, mañana por la mañana.

En taxi vamos a la Base uruguaya de la MONUC, atendiendo la invitación que nos hicieron ayer.

Mi compañero habla con el soldado de guardia y nos comunica que hoy tiene el día libre quien nos invitó, pero llama a un oficial que nos enseña las instalaciones.


El contingente de la marina uruguaya, aquí desplegado, tiene como misión la vigilancia de las aguas del lago Kivu, para que no pasen armas desde Ruanda y, también, para evitar que los ruandeses confisquen la pesca de los pescadores congoleños: hasta hace poco algo bastante habitual.

Día 5.- En coche cruzamos un barrio de extrema pobreza y miseria. Aquí, en su parroquia, el padre Donato ha ejercido de párroco hasta hoy: ha de cambiar de ubicación porque ha recibido amenazas para silenciarlo.

Sobre un pequeño montículo apartado del centro de la ciudad y con el lago a los pies está la Catedral: un edificio moderno y muy modesto. Y, en su jardín, las tumbas de los tres obispos.

El trayecto por los diferentes barrios de Bukavu nos muestra una ciudad que podría ser preciosa, si no fuera porque los gobiernos de la historia reciente del Congo olvidaron que existe. Está distribuída a lo largo de cinco lenguas de tierra que entran en el lago, rodeada de una frondosa vegetación y flores de bellos colores.

Aparcamos frente a una gran casa de dos pisos, en construcción. Ésta será la nueva Casa de Acogida.

En el trozo de terreno sin urbanizar, está previsto poner un gallinero para uso propio, y venta de huevos y/o animales. También hay espacio para cultivar un pequeño huerto y un cercado para cabras. Y la estrella del proyecto: un taller de costura donde, además de la venta de lo que confeccionen, también darán clase de costura a otras mujeres de la ciudad.

Paseando por las diferentes habitaciones, todavía con muchos cascotes por en medio, imagino esta casa en plena ebullición de niños correteando y jóvenes charlando, cosiendo, bordando…

Circulamos por un camino de tierra en muy mal estado, sorteando personas, bicicletas y algún que otro carro, hasta que llegamos al Hospital Panzi, en las afueras de Bukavu.

Nuestro interés en esta visita es para hablar con alguna de las mujeres que ha sufrido mutilaciones genitales por parte de alguna de las guerrillas que todavía actúan en el Congo, y del ejército congolés en algunos casos.

Vamos al despacho del director para que nos autorice la visita. En estos momentos está pasando consulta y es su secretario el que nos acompaña.

Actualmente hay 273 mujeres con edades entre los 5 y los 80 años. Ha llegado a haber 350. Y cada día, llegan más y más.

En un cobertizo alejado del resto de las instalaciones del hospital, hay un numeroso grupo de mujeres, de todas las edades, a la espera de que les traigan la comida.

Hablamos con una cuidadora y nos explica que a alguna de estas mujeres no se le ha podido reconstruir la zona genital por los destrozos que ha sufrido con palos, botellas de vidrio rotas o cualquier otro instrumento que las ha dañado brutalmente.

Todas las mujeres reciben ayuda psicológica y psiquiátrica. Ha habido intentos de suicidio: ahorcamientos, o se arrojan al lago para ahogarse…

Se acerca una joven mamá con su preciosa niñita, a saludarnos. Le hago carantoñas a la niña y no sonríe. Tiene la mirada perdida. Con tan sólo cinco años, ya la han desgarrado física y psíquicamente.


Entramos en la zona de hospitalización. Al cruzar el umbral de la puerta, de esta gran sala, percibimos un fuerte hedor. Aquí están las que acaban de llegar o que recién han sido operadas. Las que no guardan reposo en la cama, casi no pueden caminar y van como zombis. Una anciana pasa por mi lado. La saludo y ni se da cuenta: tiene la mirada perdida y, quizás, el pensamiento en el día que la violaron. Tiene 80 años a sus espaldas.

Las salas están permanentemente cuidadas y vigiladas por enfermeras. Y les pregunto cómo pueden soportar todo esto: recibiendo ayuda psicológica, sino sería imposible pasar más de 24 horas aquí.

Salimos del hospital con el corazón destrozado. Y el llanto se apodera de mí.



NOTA: Como el director del hospital no estaba disponible, la persona que nos acompañó no nos autorizó a hacer fotos. Éstas son de Paula Allen (http://www.vday.org/home)



Siguiente: RUANDA (II): Butare, Gikongoro (Memorial del Genocidio de Murambi); BURUNDI: Bujumbura; TANZANIA: Kigoma, P.N. Gombe, Ujiji.




6 comentarios:

Montserrat Sala dijo...

Hola amics: us vaig seguint a poc a poc por manca de temps. A`frica es un continent que conec apenes, i m'agrade com ho aneu describint. gracies per compartir. Salud!

Mª Mercè dijo...

Hola Montserrat, benvinguda al blog.

Esperem que gaudeixis dels relats dels nostres viatges.

Salutacions!

RoB Dangal TV dijo...

Tu blog ha sido nominado por un@ de tus lector@s.
Suerte!!

RoB Dangal TV dijo...

Vota a tus amig@s!!

Se acercan los premios "RoB Dangal TV - 2010"
Participa votando tus blogs favoritos. Este año serán premiados 10 blogs destacados y el más votado será "Blog del Año". Pueden ser nominados blogs de cualquier plataforma: Blogger, Live Spaces, Wordpress, etc.
Envía un mail votando hasta 5 blogs que te gusten, con sus respectivos nombres y links, a: rob.dangal.tv@gmail.com.
La fecha límite de recepción de votos es el 10 de abril.
Gracias por participar!!

Aventurer@ dijo...

Maria Mercè, m'has deixat amb llàgrimes als ulls. És increible que aixó estigui passant...però malhauradament passa en molts paisos africans... Impressionat el relat...
Veig que et ficas a tot arreu,ets molt valenta... Una forta abraçada i boncap de setmana...

Allek dijo...

hola!
te invito a que pases por mi casa
dejare la puerta entreabierta..
te dejo un fuerte abrazo!!!

Siguen mis pasos

Menciones recibidas




Desde "con mapa y gps": El primer blog de viajes al que comenzamos a seguir. Lo descubrimos buscando información sobre el PN Corcovado en Costa Rica y nos enganchó lo completo de sus relatos, la variedad y originalidad de destinos y sobre todo y por encima de todo la amabilidad y la cercanía de Mª Mercè...

Desde "Memorias del Mundo": Es difícil hablar de Mercè y ser objetiva, pues por ella siento muchísimo cariño y admiración. Solo puedo decir que es una viajera como pocas, de aquellas que no permanece indiferente y con un corazón inmenso, que no podía faltar entre mis favoritos.

Desde "myguíadeviajes": Una de las viajeras más apasionadas que he conocido, María Mercè no para de viajar y nos los cuenta todo en su genial blog.

Desde "Mi maleta y yo": Los viajes de Mª Mercè son toda una aventura...

........................................................





¿Qué es?



By using this icon on my website I am stating...

1. That I am opposed to the use of corporate advertising on blogs.

2. That I feel the use of corporate advertising on blogs devalues the medium.

3. That I do not accept money in return for advertising space on my blog.

Signed, Mª Mercè (The author)

  © Blogger templates The Professional Template by Ourblogtemplates.com 2008 - Adaptado por Mercè S.

Back to TOP