lunes, 25 de agosto de 2008

CHILE: Puerto Natales, Arica


Anterior: ARGENTINA: Buenos Aires, Ushuaia, El Calafate

Día 18.- A las 8:30 –todavía sin amanecer- subimos a un autobús dirección Puerto Natales, capital de la provincia chilena Última Esperanza, y que está a unos 280 Km. de El Calafate, por una carretera de muchísimas curvas y estrecha.

Durante el trayecto nos ha acompañado un paisaje blanco por la nieve, pero donde había más grosor ha sido en la frontera con Chile.

Llegamos a la ciudad sobre las tres de la tarde y nos alojamos en el Hostal Nancy. Por la tarde paseamos por el centro urbano, donde casas de madera –sin ninguna estética- son las que pueblan esta anodina ciudad.

Puerto Natales es nuestro campamento base para organizar la excursión al Parque Nacional Torres del Paine, distante 112 Km.

Día 19.- A las 7:30 h. subimos al microbús que nos lleva hasta el Parque Nacional Torres del Paine, situado en la provincia Magallanes, y declarado Reserva de la Biosfera por la UNESCO en 1978, donde llegamos hacia el mediodía.


Una vez pasada la barrera de control del parque un grupo de zorros –demasiado acostumbrados a la presencia humana- se han acercado a nosotros, supongo que esperando que les demos su ración de comida diaria.


Este parque es uno de los más bonitos de Sudamérica. Posee parajes maravillosos con senderos habilitados para caminatas, que recorren diferentes paisajes de pampas “decorados” de alpacas pastando, espesos bosques magallánicos, ríos, lagos, glaciares, y todo amparado por las moles graníticas gigantes –de perpetuas cumbres nevadas-, que caracterizan la silueta del parque y forman parte de la Cordillera de los Andes: las Torres del Paine y los Cuernos del Paine con alturas que oscilan entre los 2.200 y 2.800 metros.




Hemos visto lagos y lagunas de colores variados: azules, verdes y turquesas, originados por el deshielo de los glaciares, como el Pehoé, el Toro, el Grey, la Laguna Azul, o la Laguna Amarga, ésta en peligro de desaparecer por no recibir aguas nuevas; saltos de agua: Salto Grande y Salto Chico, y los glaciares Dickson, Grey y Pingo.






Y entre tanta agua y vegetación guanacos, zorros, ñandúes, cóndores...

Una de las plantas que nos han enseñado se llama Calafate (Berberis buxifolia) y se dice que quien la prueba -en confitura o licor- vuelve a la Patagonia chilena o argentina. La hemos probado en confitura y estaba realmente deliciosa. ¿Volveremos?

Después de comer un bocadillo y una visita a un lago cercano -donde flotaban inmensos bloques de hielo- regresamos a Puerto Natales, final de una jornada plena de sensaciones diferentes.


Día 20.- Nos espera otro día de mucho trajín. A las 7:30 h. subimos al autobús, que nos lleva hasta Punta Arenas, a 225 Km., donde llegamos a las 11 al mismo aeropuerto.

A las 16:25 h. cogemos el avión hasta Santiago de Chile, que llega a las 20:40 h., tras una escala en Puerto Montt.

Nos informan por megafonía del avión que en Santiago hay mucha humedad y 27º de temperatura. No nos apetece este cambio tan brusco en tan pocas horas y, en el mismo aeropuerto, decidimos coger el avión, que sale a las 10 de esta noche, con dirección a Arica, donde llegaremos a la una de la madrugada. Santiago la visitaremos en otra ocasión.

Estamos en Arica, cansados por largas horas de viaje y de espera en dos aeropuertos, y sin reserva de hotel.

Detrás nuestro han cerrado las puertas del aeropuerto, han apagado las luces y no tenemos ningún taxi a la vista. Los otros pasajeros se han subido a los coches de familiares o amigos que los han venido a buscar y nadie nos ofrece llevarnos a la ciudad.

Están cargando el equipaje en el último coche que queda y mi compañero habla con el conductor y, con la autorización de sus pasajeros, nos acomodamos en el coche.

En el avión hemos copiado la dirección de un hotel y le decimos al taxista que nos lleve allí, pero él nos recomienda otro “mucho mejor” (el que le dan comisión, suponemos).

Día 21.- En el desayuno hemos sabido “cuán mejor” es este hostal, pues nos han dado una rebanadita de pan con queso y té o café. Al pedirle un poco de leche nos dice, la misma recepcionista de anoche: “No hay”.

En ese momento pasa por nuestro lado un señor –quizás el propietario- y la chica le dice: “Don Federico, estos señores quieren leche”. Tras unos instantes de titubeo, don Federico la responde: “ve al fridge y dales de la mía”.

Tenemos unas ganas especiales de visitar Arica, por su historia y porque es la última población de Chile que tiene mar y está en pleno desierto de Atacama.

Antes de conocer la ciudad, el primer objetivo ha sido ir hasta la estación de autobuses, a las afueras, para comprar los billetes con destino La Paz, cruzando el desierto de Atacama.

Vamos hacia el centro de la ciudad y paseamos por la zona portuaria hasta llegar a la montaña llamada El Morro, símbolo de la guerra que hubo entre Perú y Chile, en la cual Perú –en 1929- entregó a los chilenos Arica y ellos a los peruanos, la ciudad de Tacna.


A pesar del tiempo transcurrido, las relaciones entre ambos países distan de ser buenas. No obstante, como signo de buena voluntad hacia el país vecino, en lo alto, se erigió en 1999 un espectacular monumento: el Cristo de la Concordia, con sus brazos extendidos en señal de concordia hacia el país vecino, siendo visible desde cualquier punto de la ciudad.

Visitamos, en la Plaza Colón, la Catedral de San Marcos, construida por Eiffel –en París-, sencilla pero acogedora. Y no muy lejos están otras dos obras del mismo ingeniero: el Museo del Ferrocarril y el edificio de Aduanas.




Regresamos al hostal y la chica que está en recepción nos pide que le paguemos la noche por adelantado, ya que tiene pocos clientes. Mañana tendrá dos menos, y don Federico no tendrá que compartir “su” leche. Nos espera La Paz.

Siguiente: Bolivia (I): La Paz, Copacabana



3 comentarios:

Aventurer@ dijo...

Bona tarda Mercè, per a on estàs ficada aquesta vegada?
Em sembla força interessant el que escrius.
Aquest any al octubre visitaré la Patagonia xilena i argentina. És un viatge que tinc moltes ganes de fer desde fa anys!
Una abraçada

Oriana Di Gonzalo dijo...

Hola Ma. Mercè:
Me alegro mucho que también te hayas dado un vuelta por mi país.
El sur de Chile es muy lindo, pero te faltaron muchos lugares por recorrer. Tal vez en otra ocasión, por qué no, cierto?
Un pequeño dato al margen, la ciudad a la que te refieres como aquella que Chile le devolvió a Perú, se llama Tacna.
Otro dato, sólo para añadir mayor precisión a la información que aludes sobre "desierto de Araucarias",es probable que se trate del Desierto de Atacama, ubicado en la II región de Antofagasta, entre los ríos Loa y Copiapó. Este desierto queda en otra región, al sur de Arica.
Quizás ha sido un guía turístico el que te ha provisto de tal información. Si ha sido así, ya no me fío de un guía porque no te ha dado las referencias exactas.
Lo que sé es que el "desierto de Araucarias" es un sector inmobiliario en Copiapó, pero como nombre de un lugar geográfico, al menos a mí, como chilena, no está en mi mapa.

Otro tips que tal vez te interese saber sólo por curiosidad:
Las araucarias son especies arbóreas milenarias y endémicas de la zona de la Araucanía, es uno de los árboles sagrados de los indígenas de las zonas comprendidas entre el sur de la VIII región, Concepción, mi ciudad, y la IX, región la de la Araucanía, cuya capital regional es Temuco.
El verdadero nombre de las araucarias en mapudungún, o lengua nativa, es PEHUÉN, y da un fruto comestible: el piñón, que es el principal alimento de los pehuenches, gente del pehuén, habitantes originarios de esta parte de Chile. Que a su vez son parte de una etnia mayor que es la mapuche o "gente de la tierra": mapu= tierra y che= gente; pero que tomaron distintos nombres según la zona geográfica en que habitaban,o que aún habitan los pocos que van quedando.
Si te gusta relajarte, entre tanto viaje, puedes considerar visitar
Temuco, hacia la cordillera de Los Andes, allá puedes encontrar Termas para descansar y disfrutar de las bondades naturales de la medicina alternativa, hay para todos los gustos y bolsillos, sin contar que es la puerta de entrada a todos los destinos turísticos de la región de los Lagos y de la región de los Ríos, donde se está muy bien, el entorno es muy agradable y la gastronomía es muy apetecible, tanto si te gustan los pescados y mariscos o la repostería.

Pero si el norte de Chile te ha gustado, mi consejo es visitarlo en primavera, a mediados de septiembre a principios de octubre, y podrás ser una testigo privilegiada ante un espectáculo maravilloso, casi milagroso, de cómo el desierto conocido como el más árido del mundo pueda verse cubierto de flores de los más diversos colores, casi de un momento a otro. Es algo que se debe presenciar alguna vez en la vida.
Eso sí, es un fenómeno que no ocurre todos los años, debe haber llovido durante el invierno para que el desierto florezca en primavera.
Si vuelves, también debes ir a San Pedro de Atacama a probar la gastronomía del lugar. Visitar los géiser del Tatio, el Valle de la Luna, que es como caminar por otro planeta. Hay mucho para recorrer en el norte, también están las viejas instalaciones de las salitreras abandonadas, en Tarapacá y Antofagasta. Y más al norte, la laguna del Chungará con sus flamencos rosados, los salares.
Hay una laguna en la que flotas como si estuviese en el Mar Muerto, hay otras, una que sus aguas son completamente rojas y la otra, completamente amarillas. Todo por efecto de los minerales que poseen.
Si no has visto nada de todo esto, es que tienes que volver, sin duda.
Para que te lo pienses, jeje.
Bueno, ha sido mi pequeño aporte por hoy.
Y como siempre, me ha resultado muy grato recorrer contigo el mundo.
Gracias, otra vez, por el paseo.
Un abrazo inmenso.
Oriana.

Mª Mercè dijo...

Buenas tardes, Oriana:

Muchísimas gracias por tus aportaciones y correcciones, que arreglaré.

Sí, Chile nos falta visitarlo mucho más, al igual que Argentina.

Tengo una amiga en Santiago, que ya hace años tiene preparada una ruta por vuestro bellísimo país, para cuanbdo nos decidamos volver a cruzar "el charco", nos va a llevar.

Hasta pronto.
Un abrazote!!

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